La autorrevelación del terapeuta

01/10/2018

Lucrecia García-Atance Villalonga

Este es un tema controvertido. Revelar información personal como terapeuta a nuestros pacientes puede resultar muy beneficioso si se hace con la intención puesta en la persona que acude a terapia. Sin embargo, se recomienda y se insta en muchos enfoques cómo el psicoanalítico por ejemplo a no revelar ninguna información para que de esta manera el paciente pueda tener una transferencia y nosotros una contratransferencia más pura y pueda trabajar (el paciente) su historia personal.

Conozco a muchos terapeutas y cada uno ofrece su estilo de terapia en el que integra más o menos la autorrevelación.  A continuación, expondré los pros y los contras de esta autorrevelación y finalmente explicaré mi visión personal y profesional sobre este tema.

Ventajas de la autorevelación del terapeuta

A mi alrededor son bastantes los terapeutas que revelan información personal o experiencias vividas para acompañar a sus pacientes en sus procesos. Estos terapeutas comparten sus vivencias personales teniendo muy en cuenta para qué lo comparten y cómo puede estar esto al servicio del paciente.

  • Modelaje

Desde la terapia humanista integrativa entendemos que nosotros como terapeutas somos figuras verticales, de tal forma que nuestros pacientes integran y aprenden de nosotros los permisos, las caricias y la estructura que les ofrecemos. De tal forma que nos convertimos en modelos y por eso hacer autorrevelaciones para explicar cómo atravesamos un momento difícil, por ejemplo, puede ser muy terapéutico. Siempre y cuando el terapeuta especifique que esa fue experiencia, sus sentimientos y sus recursos y que el/la paciente puede descubrir los suyos. El foco de la autorrevelación en el modelaje es ofrecer ideas y la sensación de que “es posible, se puede conseguir, yo lo conseguí así y tú lo puedes conseguir a tu manera”.

  • Sentirse acompañado, entendido y normalizar una vivencia

Para los terapeutas humanistas integrativos nuestra función principal es acompañar a nuestros pacientes en sus procesos. Ser una figura que acoge, contiene y está presente. Muchas veces los pacientes expresan “nadie me entiende” “nadie ha vivido algo así” y después de explorar que significa y que función tiene que hayan vivido sin que “nadie les entienda o nadie haya vivido lo que ellos han vivido” como terapeutas podemos revelar una experiencia que sea como la que nuestro paciente ha experimentado. Colocando el foco en mostrarle las similitudes entre ambas experiencias y compartiendo nuestra vivencia de lo mismo en relación con lo que nuestro paciente nos ha contado. No es una cuestión de convertirnos nosotros en el protagonista de este momento, es poner nuestra experiencia sobre la mesa para que el paciente actualice su creencia a “hay alguien que me entiende, que ha vivido algo parecido”. Por último la autorrevelación sirve para normalizar experiencias, sentimientos, pensamientos o creencias que los pacientes tachan de “raras, a vergonzantes  etc.”

La autorrevelación también potencia la confianza en el paciente y fortalece el vínculo, porque cuando un terapeuta revela alguna experiencia personal también puede ser visto como una involucración del terapeuta en el proceso y no está solo. El paciente recibe el permiso de mostrarse, cuando el terapeuta se muestra.

  • Humanizar al terapeuta

En muchas ocasiones los terapeutas son vistos por los pacientes como figuras perfectas, que tienen todo resuelto y que por ser terapeuta no les pasa nada desagradable ni tienen conflictos. Lo cual está bastante alejado de la realidad, humanizarnos hacia los pacientes como terapeutas, resulta muy esclarecedor y enfatiza que hacer terapia no hace que no tengas problemas, sino que los puedas atravesar permitiéndote lo que necesitas.

Es importante que cuando hacemos una autorrevelación preguntemos al final ¿Te ha servido que yo comparta mi experiencia? ¿Cómo ha sido para ti? Y recoger lo que nuestro paciente nos explique o diga al respecto, para asegurarnos de que efectivamente ha sido de ayuda. Revisar si siente que ha de salvarnos, cuidarnos o si le hemos robado el protagonismo.

Desventajas de la autorevelación del terapeuta

Conozco también a varios terapeutas que no utilizan casi nunca la autorrevelación porque no entra en su estilo terapéutico y porque se sienten más cercanos a las desventajas.

  • Interferencias en el proceso

Cuando no tomamos conciencia como terapeutas de lo que revelamos y para que lo hacemos se generan interferencias en el proceso terapéutico. Es muy fácil caer de esta manera en la distracción de contar nuestra historia y hacer un intercambio de experiencias sin profundizar en la experiencia y en las necesidades de paciente. Puede interferir en el foco de la intención que debe estar colocada en el bienestar y en el camino hacia los objetivos del paciente y no en el intercambio de vivencias.

  • Intercambiar roles terapeuta/paciente

Depende de cómo intervengamos cuando hacemos nuestra autorrevelación pueden invertirse los roles y qué el paciente quiera aconsejarnos o ayudarnos a nosotros. Por eso es importante tener muy presente desde que parte de nosotros nos auto revelamos ¿Es desde una carencia? ¿Es desde una herida emocional propia? ¿Para qué compartimos nuestra vivencia, somos nosotros los que buscamos ser entendidos?

Depende del lugar interno desde el que compartimos nuestra experiencia el paciente puede entrar en un juego psicológico y querer salvarnos., invirtiendo así los roles.

  • Saltarse los límites de la relación terapéutica

Las autorrevelaciones del terapeuta si no son medidas y correctamente escogidas, pueden convertirse en un hábito y al final las sesiones pueden parecerse más a dos amigos que están charlando y compartiendo vivencias que a un terapeuta con un paciente. Nuestro compromiso con nuestros pacientes es el de respetar, cuidar y preservar la relación terapéutica y por ello es importante mantener los límites en terapia, por eso las autorrevelaciones han de utilizarse con conciencia.

Para finalizar quiero compartir mi experiencia profesional y personal. Para mi se resume en dos cosas:

1) ¿La autorrevelación va con tu estilo terapéutico?

2) La autorrevelación es terapéutica según las necesidades de cada paciente, las cuales varían de unos a otros.

Yo si que utilizo la autorrevelación como terapeuta y mi vivencia es que para algunos pacientes es muy sanador y para otros resulto ser inapropiado o reaccionaron sintiendo que les quitaba protagonismo, cosas que por supuesto exploré y acogí en terapia. De tal forma que hoy cuando hago una autorrevelación me pregunto ¿Desde que lugar interno surge esta revelación? ¿Si considero que es beneficiosa para mi paciente? ¿Cómo hacer la autorrevelación (en qué he de centrarme en las similitudes de nuestra experiencia, en que sea un modelaje, que se sienta más cerca de mi o para que no me idealice)?

La autorrevelación si que va con mi estilo terapéutico, dado que lo que yo he vivido es que las revelaciones que me hace mi terapeuta muy de vez en cuando son profundamente sanadoras para mí. No todo el mundo es como yo y por ende no tenemos las mismas necesidades. Por esta razón soy muy consciente de cómo llevar a cabo la autorrevelación.

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4 Respuestas

  1. Susana Hortigüela dice:

    En mi experiencia como paciente agradezco conocer al terapeuta. Saber de él o ella. No solo por un hecho de que su experiencia me ayude a comprender la mía, si no por el hecho de saber que con quien estoy es como se muestra. Los terapeutas podemos ser espejo del otro/a, pero en un enfoque humanista integrativo la relación se basa en la autenticidad de dos seres, no de un reflejo. La autorevelación me parece buena con sus límites que has expuesto. La relación aunque sea vertical es entre dos seres que se complementan. Ver el lado humano del terapeuta para mí es esencial y me une más a él que si estoy con un ser opaco, distante y no trasparente. No es lo mismo hablar con alguien que está abierto a ti, que el que solo mira en una dirección hacia el objeto. Los pacientes no somos un objeto y una comunicación real debe permitir un trasvase en doble dirección. Es tan bonito como cuando alguien se revela ante ti con el fin de que eso te ayude. Hecho con honestidad, yo lo veo bien y puede ayudar al paciente a conectar con algo diferente en un mismo tema.

  2. Maria Angélica dice:

    Siempre dije la teoría es una y la práctica otra. La terapia Centrada en el cliente desde la visión del Dr Carl Rogers está inspirada en la tercera fuerza. Denominada para la Psicología Humanista. Diría es la otra cara del Psicoanálisis; Una va al pasado y la otra trabaja en el aqui -ahora. Una busca curar, la otra que pueda encontrar un sentido a su vida. La empatía del encuentro entre quien consulta y el facilitador es muy importante pues terapeuticamente estamos trabajando con la parte sana del individuo,como forma de revertir aquellas disfunciones que lo traen a consulta. En el arte de ayudar todo es posible siempre que no se pierda de vista la ética.

    • Lucrecia García-Atance dice:

      Gracias por tu reflexión MªÁngelica. Que bueno que cada enfoque aporte tanto a la relación de ayuda, sin perder de vista la ética.
      Un fuerte abrazo.

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