Psicoterapia Humanista Integrativa aplicada a familias con niños con cáncer

02/04/2018

     Resumen

La presente tesina recoge la experiencia de acompañamiento y el proceso terapéutico realizado durante un periodo de 7 meses a familias de niños con cáncer utilizando principalmente la Psicoterapia Humanista Integrativa (PHI) como metodología terapéutica. Dentro del marco de actuación se han acompañado a pacientes de diferentes edades todos ellos relacionados directa o indirectamente con procesos de cáncer.

A lo largo del trabajo se realiza la exposición teórica de los conceptos de la metodología que han sido utilizados, se incluyen las principales técnicas aplicadas y se resume el trabajo realizado por los pacientes con los que se han llevado a cabo las intervenciones. Se ha abarcado una variedad de diferentes casos en función del tipo de cáncer y los perfiles de los pacientes.

Palabras Clave: Cáncer, Duelo, Psicoterapia Humanista.

Abstract

The present thesis includes the experience of accompaniment and therapeutic process carried out during a period of 7 months to families of children with cancer using mainly Humanistic Integrative Psychotherapy (PHI) as a therapeutic methodology. Within the framework of action have been accompanied to clients of different ages all directly or indirectly related to cancer processes.

Throughout the work the theoretical exposition of the concepts of the methodology that have been used is carried out, the main applied techniques are included and the work done by clients is summarized. A variety of different cases have been covered depending on the type of cancer and the profiles of clients.

Key words: Cancer, Duel, Humanistic Psychotherapy.

      Introducción

Cada año se diagnostican cerca de 1.400 nuevos casos de niños con cáncer con edades entre 0 y 18 años en España (1.100 casos en edades entre 0 y 14 años). A pesar de ser una enfermedad rara, el cáncer infantil es la primera causa de muerte por enfermedad hasta los 14 años. Los pacientes curados pueden tener secuelas de por vida. Además el cáncer infantil no puede ser prevenido y  la lucha reside en la prontitud del diagnóstico y el tratamiento.

El proceso terapéutico a familiares de niños con cáncer tiene el objetivo de facilitar la adaptación tanto del niño diagnosticado de cáncer como de su familia en la nueva situación, mantener el máximo bienestar emocional y prevenir presentes o futuros problemas psicosociales en todos los momentos de la enfermedad.

En el tratamiento terapéutico se utilizan diferentes perspectivas psicológicas. En este caso se ha utilizado la PHI como metodología básica en el acompañamiento a los niños enfermos y sus familias.

“Cuando tienes una enfermedad contra el cáncer, miras la vida un poco diferente. Algunas cosas que eran importantes no parecen tan importantes como fueron”.- Linton Kwesi Johnson.

     Marco teórico

La presente Tesina Fin de Master se fundamenta en una metodología de Psicoterapia Humanista y específicamente en Psicoterapia Humanista Integrativa.

    Psicoterapia Humanista

La Psicoterapia Humanista incluye una serie de modelos con metodologías ciertamente diferentes aunque manteniendo los mismos principios. Algunos de los modelos principales dentro del marco humanista son la Logoterapia y el Análisis Existencial de Víktor Frankl (1945), la Psicología de la Motivación de Abraham Maslow (1954), la Psicoterapia Centrada en la Persona de Carl Rogers (1942), el Análisis Transaccional de Eric Berne (1961), la Terapia Gestalt de Fritz Perls (1952), la Psicoterapia Experiencial de Eugene Gendlin (1960) y la Terapia focalizada en la emoción de Leslie Greenberg (1993) entre otros.

     Psicoterapia Humanista Integrativa

La Psicoterapia Humanista Integrativa (PHI) tiene su origen de partida en la integración de diferentes Técnicas de Psicoterapia Humanista entra las que se incluyen el Análisis Transaccional y la Gestalt junto a la incorporación del cuerpo incluido dentro de la Bioenergética y el manejo del trabajo emocional del Proceso del Duelo que a su vez se basa en la teoría del Apego de Bowlby Según Richard Erskine (2012) la Psicoterapia Humanista Integrativa se centra principalmente en la relación.

Eric Berne (1910-1970) fue el principal creador del Análisis Transaccional (AT). La Asociación Internacional de Análisis Transaccional (ITAA) define el AT como “una teoría de la personalidad y una psicoterapia sistemática para el crecimiento y cambio personal.” Entre las distinciones y conceptos utilizados en AT se pueden nombrar los Estados del Yo (Padre-Adulto-Niño), las transacciones, las caricias, las posiciones existenciales, el guion de vida, los mandatos, los impulsores, los rackets, los juegos psicológicos, la posición en el triángulo dramático, la contratransferencia y los comportamientos pasivos entre otros.

La escuela de Psicología de la Gestalt empezó en Alemania. Wertheimer, Kofka y Kuchler en 1920 publicaron conjuntamente lo que se considera como la Psicología Gestáltica. La Psicoterapia Gestalt (revisión de Rojí y Saúl, 2013) desarrollada principalmente por Fritz Perls, tiene por objetivo la facilitación del “darse cuenta”. Se trata de que la persona tome conciencia de sí misma, de su sentir de manera que pueda desarrollar su potencial.  El foco de la terapia es la atención a lo que ocurre aquí y ahora, en el presente (Calderón, 2011). Para la Gestalt el pasado sólo es importante en la medida en que se relacione de forma significativa con el presente.  Es una línea de trabajo que se basa en la percepción que el cliente tiene de la realidad y destaca el valor de la experiencia vivida sobre cualquier intelectualización, poniendo énfasis en la responsabilidad del paciente con su propio ser. En cuanto a las principales distinciones y conceptos de la Psicoterapia Gestalt se encuentran el darse cuenta, la homeostasis, el contacto, la figura-fondo, y el aquí y ahora. Además se utilizan una serie de técnicas y herramientas como el caso de trabajo con visualizaciones, trabajo a través de los dibujos, dialogo con el síntoma o la silla vacía.

En la parte de conexión con el cuerpo, la bioenergética es otra de las metodologías integradas dentro de la PHI. En la revolución industrial se pensaba que lo que las personas ven y sienten es efecto de los flujos de energía que regulan el universo. Según Charcot los efectos mentales y trastornos emocionales se originaban en el mal funcionamiento de un órgano del cuerpo. Freud producía efectos e histeria a través de la hipnosis de forma que se pensó que la neurosis y los trastornos emocionales eran causados por una energía distinta a la corporal. A esa energía Freud primero la llamo energía psíquica y después energía sexual.  Alexander Lowen, John Pierrakos, William Walling y Alice Landas dieron origen en 1956 al análisis bioenergético que se fundamentaba en la energía del organismo humano siguiendo las ideas de Reich y de Freud. El objetivo de la terapia bioenergética se basa en ayudar a los pacientes a restablecer la unidad funcional dinámica del organismo que fue lesionada y en parte rota por las restricciones, represiones y limitaciones en la infancia del paciente. La bioenergética se focaliza en el trabajo corporal. Algunas de las técnicas específicas de la PHI se basan en técnicas de bioenergética como el caso del bate. Otra metodología a nivel corporal es el Focusing. Se trata de una Psicoterapia Experiencial. Gendlin es uno de los principales exponentes de la Psicoterapia Experiencial habiendo creado el proceso de Focusing tan utilizado en este tipo de Psicoterapia Humanista. Además Gendlin es uno de los principales discípulos de Rogers y para él, experienciar es el proceso de un sentir específico en el cuerpo. La secuencia de Focusing sigue 6 pasos principales. A continuación se nombran dichos pasos:

  1. Despejar un espacio
  2. Formar la Sensación Sentida
  3. Encontrar un asidero: nombrar la sensación sentida
  4. Resonar con la sensación sentida.
  5. Preguntar.
  6. Recibir y proteger – Cerrar

El proceso de duelo terapéutico está integrado dentro de la propia metodología de la PHI. No parece que haya un acuerdo concluyente en relación a las diversas fases del duelo aunque algunos autores sí que concluyen en la evidencia de la secuencia de mismo (Maciejewski y otros, 2007). Schuster y Zissock (1993) hablan de una composición de fases fluidas que se sobreponen unas con otras de manera distinta en cada persona. Existen diferentes modelos de duelo que coinciden en determinadas fases y en la idea de que la palabra duelo significa intención de la remisión de la intensidad y la frecuencia del malestar psicológico. A continuación se incluyen algunos de los autores y las fases correspondientes.

 

AutorFase IFase IIFase IIIFase IV
J. Bowlby – 1972AturdimientoAñoranza y busquedaDesesperanza y desorganizaciónReorganización
E. Kuhler Ross – 1969NegaciónIraDepresiónAceptación
M. Horowitz – 1986ProtestaNegación y aturdimientoTrabajo de dueloCompletar
W. WordenAceptar la realidad de la pérdidaExperimentar el dolor del dueloAjustarse a un ambiente donde el fallecido no estáRecolocar al fallecido emocionalmente

 

El proceso emocional es clave para la realización del duelo. Un proceso emocional basado en emociones adaptativas que funcionan como un proceso integrado de la persona. El miedo tiene la función adaptativa de pedir ayuda a los demás y prepararse para vivir en un futuro donde el otro no está. El enfado proporciona la energía para realizar cambios en el presente  y proteger el espacio vital en un momento de vulnerabilidad. La tristeza y el dolor también tienen la función de pedir ayuda, de inspirar compasión y de elaborar aspectos relacionados con la separación. El amor y la alegría permiten vivir en honor del ser ausente y extraer aprendizajes de la propia experiencia de pérdida.

Dentro del trabajo realizado se ha seguido el modelo de duelo propuesto por José Zurita y Macarena Chías.  El proceso de duelo va precedido por una pérdida que en muchas ocasiones se produce tras la muerte de un ser querido. También ocurre con otro tipo de pérdidas como puede ser un fracaso emocional, perder el trabajo, entre otros. (Zurita y Chías, 2009). El modelo que exponen José Zurita y Macarena Chías en su libro El duelo terapéutico (2009) divide el proceso del duelo en nueve fases clasificadas en tres etapas:

  • Etapa cognitiva: negación, racionalización.
  • Etapa emocional: rabia, miedo, tristeza, aceptación incondicional.
  • Etapa de cierre: perdón, gratitud, nuevos apegos

Dentro del marco de la PHI se incluye el modelo de los 5 niveles. Se trata de un modelo ideado por José Zurita y que tiene su origen en el Diagrama de la Comunicación de Graham Barnes (transaccionalista del norte de Europa) de tres niveles, que incluye el nivel social, el psicológico y el existencial, y por otra parte el esquema de los tres niveles de actuación del Análisis Transaccional que integra la acción, el pensamiento y la emoción (Erskine,1975). Los 5 niveles son la conducta, el pensamiento social, el pensamiento profundo, las emociones básicas y las emociones profundas.

El concepto de estructura y adaptación de la personalidad es fundamental también en el marco de la PHI. Según el modelo de personalidad utilizado en PHI se tienen 3 tipos principales de estructuras: neuróticas, límites y psicóticas.

Paul Ware, en su artículo “Tipos de personalidad y plan terapéutico” (AAT, nº 28) ofrece una serie de herramientas facilitadoras del proceso de comunicación en función del paciente. Permiten la apertura de la relación transferencial en función de la personalidad del paciente

 

Adaptación de la personalidadPuerta abierta Puerta objetivo Puerta trampa Posición inicial del

Terapeuta

Histéricos SentimientoPensamientoConductaPadre nutritivo y/o Niño libre
Obsesivo-compulsivos PensamientoSentimientoConductaAdulto
Paranoides PensamientoSentimientoConductaAdulto
Esquizoide ConductaPensamientoSentimientoPadre controlador
Pasivo-agresivos ConductaSentimientoPensamientoNiño libre
Antisociales ConductaSentimientoPensamientoPequeño profesor

 

   Alianza Terapéutica

Sigmund Freud (1913) en su obra “Sobre la iniciación del tratamiento” hizo referencia a la importancia la relación entre paciente y analista. El primer objetivo de la terapia es el logro de esta relación de allegamiento (Arredondo y Salinas, 2005 y Ojeda, 2010).

En el 1912 Freud puntualiza una relación entre paciente y analista no reprimida (matiz que la diferencia de la transferencia). Dicha relación se encuentra formada por los sentimientos amistosos que el paciente experimenta hacia el analista.

La alianza terapéutica (Bordin, 1979) es una relación consciente que implica acuerdos y colaboración entre paciente y terapeuta. La buena alianza es el requisito para el cambio (Sanfran y Muran, 2000 y Hovarth y Symonds, 1991) y la analizó en tres factores: tareas, objetivos y vínculo.

Lambert (1992) y Lambert y Barley (2002) consideraban que el 15% de la mejoría del paciente se puede explicar por las técnicas utilizadas mientras que un 30% se debe principalmente a la “alianza terapéutica” (Corbella y Botella, 2003; Kerver, Handelsman, Fields y Bickman, 2005). Aunque los mismos autores puntualizan que existen una gran cantidad de variables que son difíciles de controlar.

Una de las principales variables de la alianza se encuentra en la presencia terapéutica. Según Shari Geller y Leslie Greenberg, la presencia implica estar “plenamente en el momento con un paciente tanto a nivel físico, emocional, cognitivo y espiritual (no necesariamente en sentido religioso sino de trascendencia) (Geller,  Greenberg y Watson, 2012). La presencia del terapeuta invita al paciente a sentirse encontrado y entendido por el otro, y a salvo, lo que permite un movimiento de la persona hacia su globalidad natural (Geller, 2012). El proceso de presencia implica un que el terapeuta esté receptivamente abierto al paciente, conectado interiormente con la propia experiencia, y extender su propia experiencia interna para contactar con el paciente a través de palabras, imágenes y silencio. Esto provoca generalmente un sentimiento de calma, apertura e implicación en un trabajo terapéutico efectivo, incluso en vivencias dolorosa (Geller y Greenberg, 2012).

    Oncología

Existe una multitud de efectos producidos por el cáncer en función de la edad del paciente enfermo. Además hay una variedad de diferentes tipos de cáncer.

   Tipos de cáncer pediátrico

Bajo la denominación de tipos de cáncer pediátrico se agrupan diferentes procesos clínicos con un comportamiento diverso aunque con la característica común de que se deben a un crecimiento incontrolado de las células que invaden, destruyen y reemplazan órganos y tejidos vecinos. Dicho proceso es lo que se conoce como metástasis.

Los cánceres pediátricos más frecuentes son (Grau, 2001):

  • Se trata de una enfermedad de la sangre producida por una proliferación incontrolada de las células denominadas blastos (forma inmadura de las células antes de que aparezcan sus características definitivas) en la médula ósea.
  • Son cánceres de los ganglios linfáticos que pueden afectar a todo el sistema linfático del organismo: ganglios linfáticos periféricos, y órganos linfoides como el bazo, timo, y ciertas partes de otros órganos, como las amígdalas.
  • Tumores cerebrales. Estos tumores son clasificados y nominados por el tipo de tejido en el cual se desarrollan (astrocitomas, ependinomas, meduloblastoma, tumor neuroectodérmico primitivo, etc.). Los síntomas más habituales son convulsiones, cefaleas matutinas, vómitos, irritabilidad, cambios en los hábitos de comer o dormir, y somnolencia.
  • Se trata de un tumor que aparece en las células nerviosas del sistema nervioso autónomo. La localización más frecuente es la abdominal (82%) y, dentro de ella, en la glándula suprarrenal, seguida de los ganglios simpáticos paravertebrales, celiacos, etc. También es frecuente la localización mediastínica, y, en menor medida, la pélvica y cervical.
  • Tumor de Wilms. Es un cáncer que se origina en los riñones, siendo muy infrecuente en las edades superiores a los 15 años.
  • Es un tipo de sarcoma de partes blandas que afecta fundamentalmente a las células musculares y su localización más frecuente es la cabeza, cuello, pelvis y extremidades, en edades comprendidas entre los 2 y 6 años.
  • Sarcoma osteogénico. Es la forma de cáncer de huesos más frecuente en la infancia. Los huesos más afectados son los largos de la extremidad superior (húmero) y de la extremidad inferior (fémur y tibia).
  • Sarcoma de Ewing. Es una forma de cáncer que afecta a los huesos largos y a los planos. Se manifiesta en edades comprendidas entre los 10 y 25 años, siendo los huesos y los pulmones los lugares más habituales de diseminación.

Según el Registro Nacional de Tumores Infantiles, el tipo de cáncer más frecuente en los niños es la Leucemia (25%), seguido de los tumores del Sistema Nervioso Central (19,6%) y los linfomas (13,6%),

     Impacto psicológico del cáncer en la familia del niño enfermo

El impacto de la enfermedad se produce a todos los niveles de la familia tanto en los padres, los hermanos y en el propio niño o adolescente.

En relación al impacto en los padres, cuando un niño cae enfermo toda la familia enferma con él por lo que los tratamientos suelen ser integrales y referidos a todo el núcleo familiar (Grau, 1.999). El diagnóstico de un cáncer es siempre una experiencia inesperada y traumática. Habitualmente se produce una serie de etapas y manifestaciones emocionales:

  • Choque emocional y aturdimiento: La primera reacción de los padres ante el diagnóstico de la enfermedad es de una gran conmoción que se manifiesta en respuestas de shock, incredulidad y aturdimiento.
  • Negación ante el diagnóstico: La negación es muy común en las primeras etapas. Muchos padres inician la búsqueda de otras opiniones médicas con la esperanza de conseguir otro diagnóstico siendo un intento de alejarse de la realidad.
  • Ira: Se trata de otra reacción frecuente. En muchas ocasiones puede ir dirigida contra Dios en caso de creencias religiosas. En otros casos contra el personal sanitario.
  • Culpa: Los padres se sienten a menudo responsables de la enfermedad de su hijo y cuestionan su capacidad para protegerle.
  • Incertidumbre: Los padres tienen que vivir con la terrible incertidumbre de si su hijo sobrevivirá o no. Aun cuando un niño se encuentre bien años después de conseguir la remisión o extirpación del tumor todavía queda la posibilidad de morir de la enfermedad. Se denomina “Síndrome de Damocles” a la situación de incertidumbre que viven los familiares del niño con cáncer (Koocher and O’Malley, 1981).

En lo que respecta al impacto en los hermanos en primer lugar es relevante puntualizar que habitualmente son los grandes olvidados. Los padres se encuentran sometidos a una gran tensión emocional y a las exigencias de los tratamientos por lo que en muchos casos descuidan las necesidades emocionales de los hermanos sanos. Estos niños tienen que hacer frente al miedo y preocupación por lo que le sucede a su hermano enfermo, a sus padres y a ellos mismos (Grau, 1993; Die-Trill, 1993; Díaz, 1993; Norton, Norton y Norton, 1993; Schorr- Ribera, 1993; Soler, 1999). Suelen sentir malestar emocional, ansiedad, y una mezcla de sentimientos como el temor a lo que está sucediendo, la culpabilidad, el miedo a enfermar y los celos entre otros. Algunas de las manifestaciones emocionales más típicas son:

  • Preocupación y tristeza: Les afecta ver que pierden el cabello y otras manifestaciones como que ganan o pierden peso y que se encuentran mal y que pueden morir.
  • Temerosos y culpables: en ocasiones se sienten culpables por no haber contraído la enfermedad o por ser los causantes de la enfermedad de su hermano. Quizás por lo que han dicho o por lo que han hecho y se sienten avergonzados de tener un hermano enfermo con déficits orgánicos. Tienen miedo a las hospitalizaciones y es importante animarles a exteriorizar estos sentimientos de culpabilidad y de miedo.
  • Celosos e irascibles: La mayor atención que prestan los padres al hijo enfermo puede provocar celos y resentimiento en los hermanos.
  • Identificados con la enfermedad y con el hermano enfermo: Se produce cuando no se encuentra una causa que justifique la enfermedad. También pueden ser comunes las pesadillas o sueños en los que ellos están enfermos.
  • Trastornos comportamentales: Los niños más pequeños tienden a manifestar su miedo, confusión y dolor de distintas formas como el caso de enuresis, dificultades para comer y dormir, pesadillas, hiperactividad y expresiones de ira a través de la agresividad. Los más mayores y adolescentes pueden mostrar enfermedades psicosomáticas (dolores de estómago y espalda, cefaleas), falta de concentración, alteraciones del sueño, miedos, fobias, ataques de pánico, fracaso escolar, comportamiento rebelde y negativo, y abuso de drogas o alcohol. Estas reacciones se manifiestan también cuando el hermano fallece (enuresis, cefaleas, dolor y molestias abdominales, problemas escolares, depresión y ansiedad de la separación). Se sienten responsables de su muerte y tienen miedo de ser el siguiente o están resentidos con sus padres por su incapacidad por evitar que falleciera (Schorr-Ribera, 1993).

Por último en relación al niño enfermo, a partir de los cinco años los niños son conscientes de la seriedad de la enfermedad que padecen aunque nadie se lo haya comunicado. Y se dan cuenta de la ansiedad que existe en los que le rodean y la falta de información puede producir tensión y fantasías perturbadoras.  Al igual que los padres la primera pregunta que se hace un niño ante un diagnóstico de cáncer es ¿por qué yo?

Los niños tienen sentimientos de culpabilidad y de ira que habitualmente enfocan hacia los padres, hermanos, amigos y personal sanitario. Normalmente a través de manifestaciones de irritabilidad. Se preguntan si van a morir de la enfermedad. Y es muy importante aclarar sus dudas, darles esperanza y desarrollar una comunicación abierta durante todas las etapas de la enfermedad. Pueden presentan gran ansiedad y depresión, comportamiento pegajoso, dependiente, rabietas y negativa a dormir solos. En la fase terminal, el niño tiene muchas dudas y fantasías que pueden producirle gran temor (Die –Trill, 1993).

En el caso de los adolescentes, resulta realmente complejo medir el impacto que la enfermedad produce en su situación vital, algunos estudios en Suecia muestran que los mayores problemas provocados en la edad de adolescentes de 13-19 años son tener que estar en el hospital y esperar, pensar el por qué se ha tenido que poner enfermo, la preocupación por la caída del pelo, el cansancio habitual, la inflamación corporal y ganancia de peso y, por último, el propio tratamiento les pone más enfermos.

     Plan de trabajo

El periodo considerado de análisis para la realización del estudio ha sido de 7 meses, desde primeros de noviembre del 2016 a finales de mayo del 2017. Durante dicho periodo se ha atendido a un total de 35 pacientes de diferentes edades.

La metodología de fondo ha sido principalmente Psicoterapia Humanista y específicamente Psicoterapia Humanista Integrativa. Se han realizado procesos terapéuticos de acompañamiento a 3 tipos de perfil de pacientes en términos de edad: niños, adolescentes y adultos. Además también se ha realizado un grupo de hermanos con una metodología diferente de Terapia Asistida con Animales.

 

Tipo de terapia# Pacientes
Terapia Infantil (0-13 años)11
Terapia adolescentes (14-18) y hermanos (grupo)12
Terapia Individual adultos mayores de 18 años y hermanos mayores12
Total35

 

Las intervenciones consideradas en este estudio han sido realizadas por el mismo terapeuta.

     Instrumentos y técnicas

A continuación se detallen algunas de las técnicas y herramientas utilizadas a lo largo del proceso.

     Terapia con niños

La terapia con niños ha estado basada principalmente en el juego. Crear un buen vínculo y alianza terapéutica desde la primera sesión es fundamental para la efectividad del tratamiento terapéutico en los niños y por ello las primeras sesiones deben estar enfocadas al juego y a crear confianza y disfrute. Es importante además conocer los gustos de los niños para poder adaptarse a las situaciones.

Algunas de las herramientas e instrumentos utilizados con niños han sido:

  • Dibujo: se trata de una de las herramientas más útiles con población infantil. Permite el acceso y expresión de las emociones de una manera fluida.
  • El garabato de Winicott: aunque el origen es la psicoterapia psicodinámica se ha utilizado como herramienta por su utilidad y efectividad.
  • Juegos varios: juegos con espadas, cocinitas, las cuatro en raya entre otros.
  • Muñeco de peluche: He utilizado un coterapeuta durante las sesiones con los niños. Se trata de un peluche que me ha acompañado durante las sesiones. Ha escuchado muchos secretos. También ha servido para el trabajo con partes similar a la silla vacía adaptada en este caso para población infantil.
  • Focusing: se trata de un focusing adaptado a niños para que conecten con su cuerpo.
  • Otras técnicas de trabajo emocional: También se realiza trabajo emocional nombrando, etiquetando y experienciando las emociones que siente el niño. Este es un proceso fundamental en la terapia.

      Terapia con adolescentes

El tipo de terapia realizada con los adolescentes va a depender de la maduración del adolescente y de los gustos que tenga. Al igual que ocurre con la terapia con niños, las primeras sesiones con los adolescentes son claves para establecer un buen vínculo por lo que el objetivo principal de esas sesiones iniciales es el establecimiento de la alianza terapéutica. Para ello es importante conocer sus gustos y entrar en su mundo. Los juegos de mesa han sido de gran utilidad en este sentido.

Se ha realizado análisis utilizando conceptos de AT y también Gestalt. Algunas de las herramientas utilizadas con adolescentes han sido:

  • Focusing: Es una herramienta muy útil con el trabajo con adolescentes y una manera de conectar con sus necesidades.
  • Visualizaciones: como por ejemplo el encuentro con el sabio.
  • Dibujos: en función del adolescente en cuestión.
  • Juegos de mesa: ajedrez y 4 en raya principalmente.
  • Autoconocimiento: En el caso de los adolescentes el proceso terapéutico puede ser similar a los de los adultos teniendo en cuenta sus necesidades. Una parte importante de la terapia es que comiencen a definir quiénes son.
  • Conceptos de AT.
  • Gestalt: silla vacía principalmente y análisis del ciclo de experiencia.
  • Metáforas y cuentos.
  • Técnicas de trabajo emocional.

    Terapia con adultos

La terapia con adultos se ha basado en intervenciones a nivel conversación y técnicas concretas. Aunque no se han utilizado juegos de mesa o similares sí que se ha utilizado juego simbólico. Algunas de las herramientas y metodologías utilizadas:

  • AT: ha sido el marco general de los procesos terapéuticos realizados en población adulta. En función del caso se utilizan diferentes distinciones como los estados del yo y transiciones, los juegos psicológicos, las caricias, mandatos, impulsores,…
  • Gestalt: se ha trabajado principalmente en el aquí y ahora, añadiendo realidad. Una de las técnicas más empleadas ha sido la silla vacía en su formato original. Lógicamente para utilizar dicha técnica se requiere que haya un buen vínculo entre paciente-terapeuta.
  • Focusing: fundamental para que el paciente conecte con asuntos a nivel implícito y preverbal.
  • Metáforas: es una herramienta conversacional muy útil para que el paciente realice cambios a nivel cognitivo.
  • Técnicas emocionales: se han utilizado técnicas emocionales aunque no a nivel tan profundo como algunas de las técnicas emocionales de la PHI, como por ejemplo, la losa.
  • Conceptos de las estructuras de personalidad: para el acompañamiento principalmente a la población adulta ha sido muy útil tener en cuenta las estructuras de personalidad de los pacientes que han permitido crear un vínculo rápido y la posibilidad de mantenerlo y crecer en el proceso.

     Confidencialidad y Alianza

La confidencialidad es fundamental para la creación y sostenimiento del vínculo terapéutico. Es parte de la propia alianza terapéutica. Especial relevancia tiene la confidencialidad cuando se trata de niños y adolescentes en donde, en paralelo a la terapia, se tienen también algunas sesiones con los padres.

La presencia ha sido otra de las variables fundamentales en todos los rangos de edad.

      Sesiones con los padres

En el caso de la terapia con niños y adolescentes existe un factor que, en ocasiones dificulta el proceso al compararlo con las terapias de adultos aunque es fundamental para el funcionamiento efectivo de la terapia. Este factor es la relación con los padres. La casuística es variada. Suele ser habitual encontrar cierta sobreprotección por parte de los padres lo que hace dificultoso el crecimiento y desarrollo emocional de algunos de los pacientes. El contacto periódico y sesiones con los padres ha sido también una de las funciones realizadas en paralelo a los procesos terapéuticos, siempre manteniendo el contrato de confidencialidad con los pacientes incluyendo la población infantil.

   Supervisión

Durante el periodo indicado se han llevado a cabo procesos de supervisión grupal de algunos de los casos. La periodicidad de la supervisión ha sido mensual bajo una metodología basada en PHI.

     Casos

Mi experiencia personal y profesional ha sido muy enriquecedora en este periodo aplicando los conceptos y técnicas de la Psicoterapia Humanista Integrativa acompañando a pacientes en un entorno de cáncer infantil.

 

Tal y como se ha indicado anteriormente, el concepto de alianza terapéutica ha sido base en las terapias que he realizado. Si ya es importante el concepto en el caso de población adulta, en el caso de población infantil es fundamental. Los niños necesitan notar el contacto emocional con el terapeuta. El notar que estás ahí. Que pueden contarte secretos y confiar en ti. La presencia ha sido clave en ese establecimiento del vínculo terapéutico.

 

En el contexto de terapia infantil algunas de las casuísticas presentadas en cuanto a dificultades han sido  las siguientes:

  • Dificultades durante el tratamiento de psicoterapia. Cabe destacar el caso de un niño con dificultades a la hora de ingerir los medicamentos de quimioterapia.
  • Problemas de relaciones sociales. Habitualmente los niños que han pasado por un proceso de cáncer, como el caso de una leucemia, han estado uno o dos años sin ir al colegio y sin tener contacto con el resto de niños. Hay una parte del niño enfermo que madura más rápido de lo normal, sin embargo, otra parte se suele quedar más infantil e inmadura. En muchos casos la vuelta al colegio conlleva una dificultad añadida de integración y los niños se quedan como apartados del resto de compañeros. En otros casos se tienen dificultades físicas post-tratamiento que también influyen a nivel emocional.
  • También se han trabajado casos de pacientes que son hermanos de niños enfermos de cáncer y en los que aparecen dificultades transversales. Un ejemplo es el caso de fobia a los ascensores y a los espacios cerrados que se relacionaba con el miedo de que ocurran sucesos dañinos inesperados. También pacientes que son hermanos de niños fallecidos que necesitan hacer el duelo del hermano.

 

Para el caso de población adolescente se han utilizado también herramientas del AT, la Gestalt y la Psicoterapia corporal principalmente a través de Focusing. Principalmente se han atendido casos de pacientes de cáncer que han superado la enfermedad (leucemia, tumores cerebrales,…) y que asisten a terapia como contención emocional. Las principales dificultades han sido:

  • Problemas de relaciones sociales. Es muy común que el adolescente se quede en segundo plano dentro del contexto de compañeros de colegio o en sus relaciones con otros adolescentes.
  • Dificultades de relación a nivel familia que dificultan la propia motivación para poner en marcha acciones de diferente índole por el adolescente.
  • Dificultades relacionadas con el estudio y la capacidad de concentración. El acompañamiento a nivel terapéutico emocional influye en la recuperación de los pacientes.
  • Dificultad a nivel de gestión emocional. Las intervenciones principales en este sentido ha estado basada en permisos y en trabajos de expresión emocional.

En el caso de la población adulta se ha utilizado principalmente el Análisis Transaccional de fondo y algunas técnicas de la Gestalt. El AT acompañando a los pacientes a identificar sus impulsores y mandatos, también a analizar sus principales juegos psicológicos y las caricias recibidas y dadas. Y en definitiva a analizar su propio guion. En cuanto a la Gestalt, la silla vacía ha sido una herramienta principal a la hora de resolver algunos asuntos de los pacientes. En la parte más corporal se han realizado varios procesos de Focusing que han permitido a los pacientes a conectar con asuntos que estaban escondidos a nivel más implícito. Algunas de las dificultades trabajadas durante las sesiones:

  • Estados emocionales en padres que tienen a un hijo en proceso de tratamiento de cáncer: Sostener a los padres y acompañarles racional y emocionalmente. Trabajo emocional en casos de ansiedad y bajo estado de ánimo.
  • Estado emocionales de tipo ansioso o depresivo que se genera una vez superada la enfermedad por parte del hijo. Acompañar a los pacientes a resolver los asuntos pendientes que afectan en el estado de ánimo de los pacientes y a realizar el cambio de dicho estado.
  • Duelo de un hijo fallecido por cáncer: acompañar a los pacientes a realizar un duelo sano siguiendo las fases del proceso de duelo.

     Conclusiones

  • La enfermedad de cáncer en niños afecta a toda la familia provocando una serie de dificultades tanto en el momento del diagnóstico como a posteriori. Es habitual que tanto los padres como los hermanos de los niños afectados de cáncer, además de los propios niños enfermos, requieran de algún tipo de asistencia terapéutica durante el tratamiento o incluso después del mismo.
  • La Psicoterapia Humanista en general y la PHI en particular es una metodología muy útil para el acompañamiento en casos de enfermedad y pérdidas por el acercamiento profundo que se produce entre el terapeuta y los pacientes. Parte de dicha riqueza se fundamenta en la integración de las diversas metodologías (AT, Gestalt, Bioenergética, Focusing, Duelo,…)
  • La casuística de las dificultades de los pacientes es variada y resulta complicado generalizar el tipo de intervención. Es por ello que parece adecuada la utilización de diferentes técnicas adaptadas en cada momento con cada paciente.
  • La alianza terapéutica es fundamental dentro del marco de la Psicoterapia Humanista y es parte de la base del cambio. La confidencialidad juega un papel muy relevante independientemente del segmento de edad.
  • Es importante encontrar el estilo de terapia que encaja con la persona. Conviene, por ello, mantener como fondo las estructuras de personalidad y adecuar la actuación como terapeuta al estilo de personalidad de los pacientes principalmente en el caso de población adulta y adolescente.
  • Una necesidad generalizada en los niños enfermos de cáncer y sus familias es la experienciación de la emoción. En dejar expresar las propias emociones y esto es en sí mismo proceso de cambio.
  • El Focusing es una metodología experiencial muy útil independientemente de la edad del paciente. Es importante adecuar el propio proceso a las características de la persona.
  • Mi experiencia en este periodo de 7 meses ha sido muy satisfactoria en general. He tenido un sentido de utilidad a la hora de acompañar a mis pacientes. Realmente ha sido un regalo poder dedicarme a esta actividad.

 

       Referencias bibliográficas

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