Paciencia

01/12/2015

RESUMEN

Este trabajo se basa en la paciencia: una de las herramientas que considero importante en la terapia. Ante todo, porque uno de losingredientes fundamentales de los terapeutas es la capacidad de observación y de espera en ese acompañamiento del crecimiento personal. Por eso esta profesión la comparo con la paternidad, ya que esas madres y esos padres están esperando a que su bebe se desarrolle desde su fecundación hasta su nacimiento, y observan su posterior crecimiento, como un terapeuta que espera que llegue a él el cliente y observa con paciencia su desarrollo. Así es que, mediante relatos de padres, realizo una investigación cualitativa para descifrar qué hay detrás de esa gran herramienta que es la Paciencia.

INTRODUCCIÓN

Definición y Origen.

Según Real Academia Española la definición de la Paciencia es:

Capacidad de soportar o padecer algo sin alterarse. Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho. Lentitud para hacer algo. Tolerancia o consentimiento en mengua del honor.

Origen y otras definiciones:

Proviene del latín pati que significa sufrir. Se introdujo en participio patients como paciente “el que sufre”. De la unión depati y ciencia surge la Paciencia, entendida como la ciencia de sufrir.

Aristóteles en sus éticas alude que es “una virtud con un equilibrio ente emociones externas, llamado metriopatía”,que significa felicidad. Otras definiciones que utilizó fueron “la paciencia es un rasgo maduro de la persona. Las personas que tiene paciencia saben esperar con calma a que las cosas sucedan, ya que piensan que las cosas no dependen de uno mismo, se les debe otorgar tiempo”.Al observar esto, me di cuentaque ninguna de las tres definiciones de la RAE estaba en concordancia con lo que yo siento, pienso y hago sobre la misma, y que la definición de Aristóteles se asemejaba a lo que sentía, y sin embargo tenía ausencia de información. Así es que decidí hacer mi hipótesis,es decir, una definición que sea congruente y coherente con lo que pienso, siento y hago.

Todo comenzó un día normal que estuve en un atasco y algunas de las personas estaban pitando. Aquí pensé “¿qué les pasa?”. Y me vinieron preguntas como “¿qué hay detrás de todo ese malestar? ¿Cómo se sienten? ¿Para qué?”. Así es que la mejor manera de saberlo es ponerse en los zapatos de esas personas. Tras varios momentos de reflexión me di cuenta de que los auriculares enredados me hacían sentir esa misma de esa misma manera: inquieta e incómoda. Así es que cogí unos, que estaban ya enredados y comencé a desenredar. Al principio la sensación fue “hazlo rápido”. Empecé a gran velocidad y aún se enredaban más. Sentía que mi corazón latía rápido, pensaba que no lo iba a conseguir, y que si no lo hacía sería un fracaso y que todo el esfuerzo realizado sería una pérdida de energía. Mi mente comenzó a revolucionarse y en ese momento dije “para”. Respiré, tiré los auriculares con fuerza, y comencé de nuevo. Ésta vez despacio, no tenía prisa, era una prueba y decidí hacerlo sin sentir ninguna presión en el cuerpo. Empecé con una punta y observé cada milímetro de los nudos y despacio, a mi ritmo, confiando en mí, y estando en el aquí y ahora con mi cuerpo en sintonía y satisfacción, conseguí desenredar. Y en ese momento ya tuve mi propia definición de la Paciencia.

Hipótesis

Capacidad de vivir en el aquí y ahora, sin pensar en lo que pueda ocurrir en el futuro y sin tener creencias falsas del pasado, tomando contacto del alrededor y de uno mismo. Estando en sintonía, serenidad, congruencia y confianza con uno mismo y el entorno, es decir, estar en contacto con uno mismo y estar en sintonía con lo que se recibe del exterior.

METODO

En ésta investigación cualitativa,el modo de corroborar esta hipótesis es con testimonios de madres y padres, quienes tienen la paciencia como su mejor amigo. Por ello, con los testimonios emocionantes que han ofrecido seayuda a responder a “¿qué es estar en el aquí y ahora?”, “¿cómo se toma contacto con el entorno y uno mismo?”,“¿qué es la sintonía, serenidad y confianza?”, “¿Qué es estar en el aquí y ahora?”,“¿Cómo toma el contacto con el alrededor y uno mismo?”, “¿se reúne en esta respuestas la definición de paciencia?”

Según Deshimanu, la paciencia, significa “estar enteramente en lo que se hace y no pensar ni en el pasado ni en el futuro. Cuando se tiene que pensar, se piensa en el aquí y ahora. Mi autobiografía pertenece al pasado. Mis proyectos al futuro. La sucesión de aquí y ahora se hace cósmica y se extiende hacia el infinito.” Sin embargo Perls prefería el “ahora y cómo”, que describe el desarrollo de la interacción en el presente, u otra definición como “que se dé cuenta de sus gestos, de su respiración, sus emociones, de su voz y de su expresión facial, tanto como de sus pensamientos másapremiantes. Mientrasmás se dé cuenta de sí mismo, más aprenderá acerca de lo que es el mismo”.

De modo que reflexionando sobre lo que es la paciencia para estos dos autores, se observa que el aquí y ahora tiene importancia enla paciencia. Por eso es importante saber lo que significa. Según los testimonios, uno de los participantes siente el aquí y ahora de ésta manera:

“No entendí lo importante que era ese proceso para mí hasta el momento en que en la orilla, con los pies en el agua, vino una ola un poco más fuerte y en un giro suave de mi cuerpo para que no me mojara sentí algo que se desgarraba dentro de mí, algo que no pude controlar y que en ese impasse me decía adiós”. (M.M, 6 de Mayo 2014)

En este relato se observa el aquí y ahora, el estar en presencia de uno mismo y del entorno, sin pensamientos del pasado ni el futuro, en pleno contacto con el cuerpo y la naturaleza de ese momento. Y de ahí la definición de contacto que Perls realizó. Se observa en ese testimonio “es el trabajo que produce asimilación y crecimiento, es la formación de una figura de interés contra un fondo o contexto del organismo o ambiente”. En ese caso se observa que la figura de interés es su organismo “algo se desgarraba” y el ambiente “el agua en los pies”.También es importante añadir la importancia del “darse cuenta” o “awareness”, ya que es el resultado del contacto. Es decir, crecer personalmente mediante experiencias de la vida con una herramienta imprescindible que es el contacto con el alrededor y uno mismo viviendo en el presente. Y para ello se necesita estar en sintonía con uno mismo, para sentir lo que esa experiencia ofrece sin ningún tipo de malestar.

¿Qué es la sintonía?

Según la RAE, la sintonía es “coincidencia de ideas u opiniones”. Si esto lo llevamos a la paciencia, se podría decir que es la capacidad de estar en coincidencia con lo que se percibe del entorno y lo que se percibe de uno mismo. Es decir, de los pensamientos, sensaciones y emociones de uno mismo, y de los que el ambiente trasmite. Al extraer una frase de otro de los testimonios que describe lo que es estar en sintonía con una misma y con otra persona, se llega a entender de ésta manera:

Con una misma: “Tengo el recuerdo que fue como la seda….viví lo que quería vivir y estuve tranquila hasta el final”. Aquí se observa la sintonía en lo que uno quiere mental y corporalmente, y el transcurrir de sobre ruedas de una experiencia como en este caso,un parto natural (V.V, 5 de Mayo de 2014)

Con el entorno: “cuando se fue yo estaba tranquila porque sabía que en mi lugar estaba su padre…por eso es importante el padre también, porque ambos le queremos de manera incondicional”. (V.V, 5 de Mayo de 2014).En éste caso se observa que lo que siente y piensa si la madre y el padre coinciden y están en sintonía. Según la madre refiere“estar tranquila” ya que los dos coinciden en que a su hijo lo aman incondicionalmente. Se observa su estado de serenidad y no hay malestar ninguno.

¿Qué es la serenidad?

La serenidad, según la RAE, es “cualidad de sereno”. Y sereno significa “apacible, sosegado, sin turbación física o moral”. Es decir, aquella persona que sigue el ritmo que necesita, siendo coherente con lo que siente y expresa, y teniendo la templanza necesaria para no tener ningún tipo de malestar interno.Si profundizamos más en ésta exploración sobre la serenidad y más específicamente desde un análisis transaccional; ese malestar interno puede ser que haya, en una persona, necesidades insatisfechas.”

Como en el caso del “date prisa”, que detrás están los mandatos “no sientas”, “no vales”, “no crezcas”, “no confíes”, entre otras.Ahí la importancia de las creencias falsas, introyectos, como se observa en éste fragmento de un testimonio:

¿Qué es la confianza? ¿qué es estar en confianza con uno mismo y el otro?

La RAE tiene varias definiciones sobre ésta:“seguridad que alguien tiene de sí mismo. Esperanza firme que se tiene de alguien o algo” Y al hablar sobre la confianza con alguien como “ser de confianza”, la definición es: “con quien se puede confiar” Sin embargo hay ausencia de información sobre “¿qué tipo de esperanza? ¿Seguridad?”

La confianza en este relato es experiencial. Una mujer en su primer embarazo muestra las respuestas de esas preguntas “…después de tanto tiempo buscando, al final una semana sin menstruación pensé ¿estoy embarazada? Y me respondí yo misma que sí porque lo notaba en el cuerpo, estaba segura. Fui tranquila al ginecólogo”. Aquí el ejemplo de una madre con una esperanza firme y segura de sí misma, que lo expresa en estar tranquila y todo ello por estar en contacto con el cuerpo.

Todo esto concluye en el artículo “La confianza en Psicoterapia” escrito por José Zurita, en elcual señala que “la madre confía en ella, la madre confía en el bebé, el bebé confía en sí mismo y después en su madre”. Para ello se debe sentir un amor incondicional sin juicios ni críticas y estando en congruencia/ coherencia con lo que se siente, se piensa y se dice corporal o verbalmente. Ante todo al ritmo que el bebé diga y aceptándolo. Lo mismo que pasa en terapia, el cliente es ese bebé que precisa de atención que él demanda según sus necesidades, en su ritmo y en diferentes modos de expresarlo.

Al nombrar las definiciones que caracterizan la hipótesis sobre la paciencia se contrasta que las personas que viven en el aquí y ahora, en sintonía y congruencia y con la confianza necesaria con uno mismo y el entorno; están siendo espontáneos con lo que están experimentando, siendo un modo de aprendizaje para el crecimiento. Es un aprendizaje, ya que es un modo de vivir en el presente; sin creencias falsas del pasado, sin mandatos que se presenten ante un impulsor o con la fantasía sobre lo que se desea que ocurra, o no, en el futuro.

Por ello, doy importancia al ejemplo de un embarazo y parto, ya que durante un embarazo los padres aprenden a esperar y a confiar, estando en sintonía con el cuerpo y los signos que da éste. A pesar de ello,hay personas que han vivido el embarazo con pacienciay otras que no. Por ello quiero resaltar dónde está el límite de la paciencia y qué pasa cuando una persona no se permite vivir con ella.

Para hacer introducción al siguiente punto expongo un cuento de Pedro Pablo Sacristán: “El cuadro más bello”, dónde se observa el ejemplo de la diferencia de la misma (Anexo 1).En este ejemplo se observa que ese pintor confío en él y en el ambiente, estaba viviendo en el aquí y ahora, dándose cuenta de lo que ocurría alrededor, tranquilo y sereno disfrutando del momento; y como resultado se objetiva la satisfacción de la belleza del paisaje y la recompensa del rey. A diferencia del resto, que comenzaron a pintar impulsados por el “date prisa”, “complace” y “se perfecto”ante ese paisaje sin poder ver su esplendor, llegando, con esa conducta,a desvalorizar su potencial, no confiando en el paisaje ni en ellos. Ante todo, pensando en el futuro y en sus creencias/introyectos del guión del pasado. Sin embargo no se describe cuál es el resultado del mismo, ni qué sensaciones se llevan ni cuáles las han tenido durante la experiencia. Por eso subrayo esta frase de Rosas:

Paciencia no es cargar y aguantar hasta no poder más y explotar. Paciencia es el arte de liberar cargas emocionales innecesarias para mantener el estado de paz”(Guido Rosas, 18 de octubre de 2012)

Al leerla y profundizar en esas cargas emocionales, me recuerda lo que yo sentí cuando cogí los auriculares enredados y no puede desenredarlos. Como se describe en ésta frase “Al principio la sensación fue “hazlo rápido”. Empecé a gran velocidad y aún se enredaban más. Sentía que mi corazón latía rápido, pensaba en que no lo iba a conseguir y que si no lo hacía sería un fracaso y que todo el esfuerzo realizado sería una pérdida de energía. Mi mente comenzó a revolucionarse”.

¿Qué hay detrás de todo esto? Por ello he realizado un análisis a) transaccional, b) Gestáltica, c) esquema de 5N y d) tipo de apego; para saber y entender qué hay detrás de esas cargas emociones que no dejan que una persona esté en paz.

a) Análisis transaccional.

Según el análisis transaccional es importante saber qué estado delYo prevalece en la paciencia, qué mandatos e impulsores prevalecen que ya anteriormente han sido nombrados.

El estado de Yo que prevalece es el Adulto o, como le llama Jorge Oller,“el órgano de pensar.” Se trata de un pensar tomando en cuenta hechos, informaciones, datos,etc.”. Es decir, es el que se manifiesta pensando, sintiendo y actuando según esa toma de contacto de una forma objetiva. He aquí la capacidad del aquí y ahora según el enfoque del análisis transaccional. Un ejemplo en un fragmento de otro de los testimonios de una madre:“un jueves era el día en que me tenía que bajar mi periodo y el domingo todavía no me había venido…empecé a sentir cosas raras en mi cuerpo…El lunes fui a donde mi matrona y ésta me hizo la prueba. Los resultados no eran seguros. Parecía que podría estar embarazada pero no me lo podría asegurar. Tenía que esperar un par de días, así que tocaba esperar. Llegó el día y estaba claro, estaba embarazada” (I.M., 7 de Mayo de 2014). En esta narrativa esta madre recibió los datos objetivamente:“no me podía asegurar que estaba embarazada…tenía que esperar”. Y permaneció esperando hasta que, un par de días después, le confirmaron una cosa que ella lo expresa como“estaba claro…estaba embarazada”.

Esta madre sintió sensaciones en su cuerpo, estando en el aquí y ahora, tomando contacto de ello y realizando conclusiones adultas desde sus conocimientos y sintiendo, pensando y actuando en coherencia. Y ante todo confiando en su sentir verdadero aunque alrededor haya informaciones que puede ser que le llevasen a la duda. Sin embargo, lo que ella ahora expresa es lo contrario. Una serenidad y tranquilidad como persona que confió en el proceso y su ritmo.Además del adulto, en este ejemplo se observa a ese padre nutritivo que le da permisos y protección de sentir y de confiar. De estar segura de que su cuerpo le está dando la respuesta y no un análisis “sentía cosas raras en el cuerpo”. En este caso, como cita Jorge Oler, “órgano de actuar, en la cual se trata de un actuar determinado de opiniones, creencias, normas, tradiciones…con las que nos identificamos”. En este caso se observa, enesta misma madre, al indagar sobre la amniocentesis, en la cual refiere esa decisión como “después de pensármelo mucho, y en contra de todas las personas cercanas a mí, decidí hacérmela aceptando todas las consecuencias que ello podría acarrear. Así pues, me armé de valor y me la hice”. Al indagar sobre este acontecimiento, para saber qué hay detrás de ese valor de tomar esa decisión,ella lo expresa así“a diario estaba en contacto con niños con distinta problemática y no quería que mi niño se encontrará en esa situación”. He aquí el ejemplo de esas creencias, informaciones externas e internas que hacen que el padre tome protagonismo, eso sí desde el adulto, en el cual ella refiere “era consciente de las consecuencias”. En éste ejemplo, podemos observar esa niña miedosa que está junto al adulto, es decir,coge protagonismo el pequeño profesor en el cuál sabe que tiene miedo sobre las consecuencias pero desde su adulto decide actuar tomando contacto con las consecuencias de la misma y reevaluándolas.

Sin embargo, en ocasiones aparecen imágenes, gestos, sensaciones, es decir, introyecciones de guión que hacen que la persona roce la ausencia de paciencia, no dejándose llevar con lo que hay en el momento y hacer lo que los demás quieren. A pesar de ello, hay personas que paran, respiran y se escuchan a ellas mismas y hacen lo que en realidad quieren. Como ésta madre previa ala amniocentesis que estaba nerviosa, ya que en ese momento según refiere ella “el nerviosismo que sentía antes de realizar la amniocentesis era consecuencia del choque de ideas que sentía en mi interior”. Unido a la frase anteriormente nombrada “en contra de todas las personas cercanas a mí”, se observa una contaminación del padre crítico hacia ese adulto que decidió realizarlo; con esas introyecciones de “si lo haces perderás al hijo”, frase que ella expresó al preguntarlo sobre lo que es que los de tu alrededor estén en contra. Esos padres desde la autoridad que hacen que convierta en “yo OK – tu OKsí…”. Sin embargo esta madre, a pesar de tener figuras de apego que “están en contra de ella”, analiza la situación, se informa de las consecuencias y hace un balance de los riesgos, y tras ello decide realizar la prueba. Ejemplo en que al estar en el presente y sentir las sensaciones del cuerpo y mente, realiza lo que quiere. Ahí esa niña libre que con sus miedos afronta la situación con sus inquietudes, ya que está con permisos y protección del padre, e información del adulto. Todo ello por estar en plena paciencia, es decir estar en el aquí y ahora, valorando y analizando datos del presente, con un Padre protector y esa niña libre de su elección. Que en este caso sería la amniocentesis.

Esto va unido al tipo de apego y modo de adaptación de cada persona, ya que siguiendo a este testimonio,y en un análisis de AT, se observa también a esa niña libre de expresar emociones como alegría y el amor incondicional, ya antes de sentir el corazón de su hijo o verle la cara. Esto se observa en éste relato: “en ese momento me sentí tranquila, sabía que todo iba a salir bien…”, refiriéndose al momento en el que le confirmaron que estaba embarazada. Al indagar sobre si se confirma la hipótesis al decir “la tranquilidad que viví en esa época podría ser porque estaba disfrutando del momento”. Ahí está esa niña libre disfrutando de cada sensación de su cuerpo, del proceso del crecimiento de su hijo, el cambio de relación con su pareja…y todo ello porque ante todo está en el aquí y ahora. Como ella lo expresa “en el momento”, apartando las creencias del pasado y fantasías del futuro. Como decía Berne, su modo de llamarle a este estado de Yo Niño en mayúsculas fue que “se suele manifestar sintiendo, pensando o actuando igual o parecido a como cuando éramos niños pequeños”. Y la diferencia de manifestarlo como un niño de 5 años es que el adulto es el protagonista de todo ello y el que organiza la dirección de la expresión de esa sensación, pensamiento o modo de actuar. Junto con el padre nutritivo que ofrece la seguridad mediante la protección, permisos y no juicios para actuar siendo coherente con lo que siente y piensa.

En conclusión, estar en plena paciencia es que los protagonistas estén en el adulto, viviendo en el aquí y ahora, la niña libre, tomando contacto y dándose cuenta de su alrededor,y el padre nutritivo dando protección y permisos, haciendo que confíe en ella misma y en el entorno, y estando en sintonía con lo que siente, piensa y hace.

b) Análisis gestáltico.

Ya anteriormente se ha observado la importancia que tiene el aquí y ahora en el saber estar de la paciencia. Y ¿qué pasa con los bloqueos y los mecanismos de defensas? ¿Se produce el ciclo gestáltico?

Al estar en un estado de plena paciencia, es decir, en el que la mente está en concordancia con el cuerpo, está en el presente y en equilibrio con lo que siente y percibe del ambiente para obtener la respuesta que precisa, es porque se ha dado cuenta de la necesidad y se energetiza para satisfacerlo. Así es como se realiza el ciclo gestáltico. Esto se observa en este testimonio “disfruté mucho de mi embarazo. No tenía prisa porque el bebé naciera; la verdad es que me sentía fenomenal y estaba muy tranquila. En esa época, los cambios en mi cuerpo eran visibles pero me sentía tan feliz…Era increíble cómo sentía moverse a mi niño, las patadas…y lo tranquila que estaba”. En este testimonio se observa cómo comienza la sensación de disfrute debido a la experiencia del embarazo, tras ello con la necesidad de saber qué le ocurre toma la conciencia de su cuerpo, en el cuál subraya los cambios que refiere y la sensación de la nueva vida que siente. Así es que, mediante la toma de contacto con el cuerpo y mente,aparece esa sensación de estar “tan feliz”, donde las emociones juegan un gran papel y ella en su fase de acción lo expresa. Toma contacto de ello mediante el cuerpo, el niño que lleva dentro y su alrededor, que lo recibe de la misma manera llegando a trasmitir y retirándose con esa sensación de tranquilidad que expresa. Aunque no sepa cómo transcurrirá el futuro ni cómo ha transcurrido en el pasado para que se crea un ser y se desarrolle dentro de ella, sólo sabe que al tomar contacto con su cuerpo, sentirlo, permitirse interiorizarlo para después expresarlo y retirarse con la satisfacción de compartirlo, hace que sea paciente, esperando a que ocurran los acontecimientos confiando en ella, en el hijo y, ante todo, en la vida, ya que cada experiencia es única y más si señalamos un embarazo o parto.

Alrelacionarlo con la terapia, se observa que tiene un sentido paralelo debido a que cada proceso de cada cliente es distinto y único, y para disfrutar del momento una de las herramientas que considero más efectiva que tenemos es la confianza. No obstante, cuando no se llega a conseguir la satisfacción de esa necesidad, no se llega a estar en plena confianza, lo que ocurre es que la persona siente cargas emocionales, las cuales no le permiten sentirse “tranquilo… tan feliz” (G.M, 10 de Mayo de 2014). Esto genera un malestar de inquietud, miedos (generalmente expresado como preocupaciones) y como muchos de los padres han referido en los testimonios “alegría contenida” (G.M, 10 de Mayo de 2014).

Al indagar sobre ello expresan no poder explicarlo, muchos de los comentarios que han realizado son: “no resulta sencillo poner nombre a todos los sentimientos”(I.I., 10 de Mayo de 2014), “sensación rara” (I.M, 7 de Mayo de 2014). En este momento algo ocurre que hace que no lleguen a la satisfacción de saber que les ocurrió, cómo identificarlo y sentirlo: “Algo raro, difícil de expresar…” (I.I, 10 de Mayo de 2014).

Una manera de verlo es que hay un bloqueo por desconocimiento de lo que está ocurriendo, expresado como cargas emociones, que no les permite poner nombre a la sensación ya que han contactado con algún miedo no identificado, creencias o culpa que no le permite expresar cómo sucedió, llegando a borrar imágenes y sensaciones. Y todo ello porque las expectativas hacen que no se disfrute de la realidad, siendo en ocasiones mucho más maravillosas que las mismas. Por ello subrayo esta frase de una madre que expresa “El parto fue una experiencia maravillosa, estaba nerviosa y asustada. Asustada por todo lo que me habían comentado que era un parto (el mayor dolor del mundo), pero a la vez dispuesta a pasar por todo aquello porque quería conocer a mi niño”(T.P., 13 de Mayo de 2014). En este caso se puedeobservar la introyección de sus figuras de apegos, las cuales le habían trasmitido en años que el parto es“el mayor dolor del mundo”. Ahí se encuentra la introyección,ese bloqueo de sentirse asustada, que confirma el mecanismo de defensa que prevalece cuando hay bloqueo desde la toma de conciencia de la sensación y poder satisfacer esa necesidad.

Hay otro caso que lo expresa como: “Perder la paciencia, en mí, suponía que me había dejado invadir por mi marido, o mi madre, o mis propios hijos, y que no les había puesto limites a tiempo. El entorno pide y pide, los bebés y lo adultos no tienen límitessalvo los que les ponga el otro. Si el otro, que soy yo, tiene la necesidad de dar 200%, de ser perfecta y complacer, ahí tienes la combinación perfecta para que tarde o temprano pierda la paciencia.” (E.F, 5 de Mayo de 2014). Aquí aparecen los impulsores “se perfecta” y “complace”, que pueden reforzar al bloqueo de introyectar su necesidad y no satisfacer. Haciendo lo que coloquialmente se dice “la paciencia es aguantar”, que en realidad lo que puede expresar es “ten bloqueos y si tienes cada vez más, mediante los mandatos de guión que son reforzados por esos impulsores del contraguión, menos sentirás y menos te quejaras, así es que a aguantar”. (E.F, 5 de Mayo de 2014)

Otros de los testimonios que confirma lo que coloquialmente se conoce es: “la paciencia ahora la trabajas porque cada día tienes que ir descubriendo qué es lo que necesita, y para llegar a saberlo a veces tienes que ir descartando, y te crea frustración”(V.V, 5 de Mayo de 2014).Esa frustración es el resultado del bloqueo de los introyectos de las creencias, valores o dictados de la autoridad, en este caso de las figuras de apego, que hacen que no resulte efectiva la decisión tomada para satisfacer la necesidad del hijo. En ese momento se crea esa frustración en la cual se genera malestar y con ella la culpa. Es por ello que es importante diferenciar la impaciencia o ausencia de paciencia, ya que no tienen el mismo significado. La ausencia de paciencia es lo que hasta ahora se ha nombrado, es decir, estar pensando en el futuro bajo las creencias del pasado y en desequilibrio de lo que el cuerpo expresa y la mente realiza.

Y la impaciencia según la RAE es “intranquilidad producida por algo que molesta o que no acaba de llegar”, en la cual, viendolo desde la perspectiva de AT y basándose en los testimonios, la ausencia de paciencia son esas cargas emocionales que generan molestia, e impaciencia es la intranquilidad de conseguir algo que se desea y hay que esperar para disfrutarlo. Y que en esa espera no hay malestar, sino ilusión y esperanza. Me baso en esta confesión de una madre “al principio del embarazo es todo ilusión, miedo, esperanza, alegría…Malestar físico y sensibilidad emocional…”(E.F, 5 de Mayo de 2014). Aquí se observa que esa intranquilidad en el malestar físico es por la mezcla de emociones a tener que esperar a algo incontrolable y nada conocido, en la cual la ilusión y esperanza de que salga bien están presentes. Y a pesar de ese malestar físico no hay tristeza ni molestia, sino alegría e ilusión. El miedo, en este caso, es el elemento que le energetiza para poder llevar ese proceso de 9 meses, en el cual todo es dejarse llevar.

Y es por ello por lo que esa mujer opta por seguir con la frase de “haz con miedo lo que antes no hacía por miedo”. Como en esta narrativa de una madre parturienta “un minuto después cuando puso algo en mi vientre y comenzó a decir…se nos va, se nos va…algo en mi interior brotó con tanta fuerza que de un empujón salió”.(M.M, 7 de Mayo de 2014). En este caso se observa el miedo a que le ocurra algo a su hijo y la energía que produce para salvarlo. Ante todo porque hay un ingrediente que hace que ese miedo se convierta en fuerza y no en parálisis; AMOR INCONDICIONAL.

c) Esquema 5N.

Han aparecido las palabras emociones, sentimientos, también formas de conducta y los pensamientos sociales que se identifican como creencias del pasado. Ante todo con una base imprescindible que es el amor incondicional. Lo que no se ha mostrado es qué hay detrás de ello y el para qué de todo ello. Por eso, mediante otro relato, voy a realizar un análisis del esquema de 5N de José Zurita, el cual se basa una herramienta que ayuda a entender a la persona que refiere ese malestar, y de ese modo poder acompañarle, es decir, “cómo acompañar a una persona en ausencia de paciencia”. Como cita José Zurita “que me permitiera clarificar desde mi cabeza cómo hacer el tratamiento”. Esta misma necesidad expresan los padres cuando hablan del acompañamiento del nacimiento de su hijo a su pareja. Por ello realizo dos análisis esquematizando lo que hay detrás de una madre parturienta y detrás de un padre acompañando. Un análisis sobre las sensaciones y expresiones que refieren el padre y la madre; saber qué hay detrás de todo ello y para sacar a la luz cómo promover la capacidad de aprender a ser pacientes.Por ello, el caso que expongo es de un padre que acompaña a una madre experimentando la experiencia del parto de una duración de 12 horas. Su expresión al indagar sobre el parto es “lleno de ilusión, nerviosismo por ver cómo irá todo, con preocupación y sintiéndome impotente al ver el dolor y no poder hacer nada para evitarlo; y sobre todo con mucha emoción incontenible cuando nació que llegué a llorar.” (G. M, 10 de Mayo de 2014)(Anexo2.)

Y de la madre que permanece con fuerza en el acompañamiento a su hijo para su nacimiento, ya que es una decisión del bebé que precisa ayuda de su madre para poder ejecutarlo hasta el final. Su relato: “es algo muy bonito, la sensación de percibir cómo la pequeña se mueve en tu interior es indescriptible e irrepetible. Y con el parto para lo mismo, sientes miedo cuando comienza, ya que no sabes lo que es, te entran mil dudas. ¿Irá todo bien? ¿Seré capaz? ¿Vendrá bien? Lo cierto es que es una experiencia intensa, dolorosa y muy emocionante. No puedo poseer palabras a la sensación que te invade cuando sientes que la pequeña ya sale, cuando la ves por primera vez y cuando puedes cogerla y tocarla es algo increíble, maravilloso inexplicable, lo mejor que me ha pasado en la vida” ( I.I, 10 de Mayo de 2014). (Anexo 3)

Si se realiza una comparación de las distintas experiencias con un mismo fin, se observa que la base de todo ello es que los dos, la madre y el padre, refieren el miedo existencial al abandono de la hija, y también a la invasión de tanta emoción. Emoción que no pueden expresar ni estos padres ni todos aquellos que han participado en esta investigación en poner nombre a esa mezcla de “alegría, ilusión, esperanza, miedo, inquietud contenida, felicidad, emocional, maravilloso, increíble…” que en realidad es AMOR INCONDICIONAL a ese ser que viene.

Por ello con este análisis el proceso terapéutico adecuado para estas personas sería descubrir todo el amor que tienen y todo el poder que tienen en estas experiencias como el embarazo y/o el parto. Así como estas madres y padres, lo mismo pasa con las personas en su experiencia del día a día que tienen esas cargas emocionales y bloqueos por no darse cuenta del amor incondicional que llevan consigo, ya que detrás de la ausencia del mismo hay inseguridades a la aceptación, juicios que conllevan a que la persona actúe bajo los personajes que tenemos dentro de nosotros, es decir, de los estados de yo.

Así es que, al llegar a este punto, es recomendable nombrar la importancia del amor incondicional en la paciencia. Y para ello es importante subrayar las figuras de apego que han vivido y sus adaptaciones ya que, anteriormente dicho, la ausencia de paciencia no es un modo de ser sino un proceso de adaptación para el aprendizaje interiorizado para ser aceptado por su autoridad, es decir, por lo padres en la infancia, en la adolescencia y en la madurez temprana o tardía. Ante todo para ser amados incondicionalmente.

d) Tipos de apego y adaptación.

Detrás de cada carga emocional de la expresión “de no poder aguantar más” que expresa en la frase sobre la paciencia hay una adaptación que esa persona optó para sobrevivir y ser amado. Es decir, una decisión tomada para ser aceptada generalmente se da en los primeros años de vida. Por ello, la importancia del tipo de apego, el modo de adaptarse y ante todo el vínculo que se crea entre madre e hijo. De ahí la confianza hacia él/ella misma y los demás, estar en sintonía con lo que se siente y se piensa, en serenidad con lo que el ambiente le trasmite y, ante todo, viviendo el aquí ahora para hacer que cada experiencia sea un paso más para el desarrollo personal. Al fin y al cabo a que tenga interiorizado vivir con paciencia para integrar cada experiencia y así poder crecer emocionalmente.

Según Mary Ainsworth, tras iniciar una observación para explorar distintos patrones de apego mediante un escenario que ella denomina “situación extraña”, identifica cuatro tipos de apego:

1- Seguro: la madre que promueve un apego seguro, es decir, le da permisos para descubrir mediante la exploración y así favorece la conducta hacia la autonomía del niño. Es una base de seguridad en la cual la confianza de la madre hacia el niño hace que éste se permita conocer el mundo y a sí mismo. En consecuencia, creciendo en una zona de confort conectando con sus necesidades y con los demás, llevándole así a vivir siendo autónomo.

Según Eric Berne la persona autónoma es aquella que es consciente, espontánea y se relaciona con intimidad. Es decir, aquella que vive en el presente, en la realidad y no en fantasías ni bajo una creencia del pasado, que tiene la capacidad de expresar sentimientos, emociones y necesidades autenticas, y ser honesto con él mismo y con el otro teniendo la capacidad de abrirse al otro.

Según Bowlby lo que sería una personalidad sana, que éste utiliza otras palabras como“la capacidad del individuo para reconocer figuras adecuadas, aptas y dispuestas para proporcionarle una base segura y, en segundo término, su capacidad para elaborar con tales figuras relacionales mutuamente gráficas”.

En este testimonio se observa esa situación de confort:“es como si se despertasen otros sentidos en mí, podría sentirlo y no necesitaba que me hablara, cuando le di el pecho por primera vez, el sentirlo junto a mí, cómo cogía el pezón, cómo succionaba, eso nos unía mucho más, es una sensación de placidez, sentirlo a él relajado, a mi lado, su olor de bebé me encantaba, le encantaba”. (T. P., 13 de Mayo de 2014). El bebé siente esa seguridad, relacionándose con intimidad, conectando con sus necesidades y de este modo ofrecerle todo el amor posible para que en un futuro se sienta arropado para ser autónomo.

2- Apego ambivalente/resistente: es el patrón en el cual hay una desigualdad a la hora de atender a las necesidades del niño, y cuando éste comienza una conducta autónoma, la madre se hace presente no permitiendo que las realice, es decir, proyecta sus necesidades en el niño y las ejecuta por él. Esto lo manifiesta de dos maneras: con críticas y juicios o con una intrusión en la cual la madre no consiente que su hijo esté “en su mundo”. Este tipo de apego hace que de adulto esa persona haya obtenido la adaptación de preocupado, en la cual tiene relaciones de apego pero no confía, olvida recuerdos de la infancia y tiene resentimiento hacia sus padres. Personas con cargas emociones, es decir, rabia contenida. De modo que están bajo las creencias del pasado y expectativas que realizan para ser aceptadas. Así es que no viven en el aquí y ahora ni en confianza, es decir, su capacidad de paciencia no está desarrollada, aunque esté presente no se da cuenta de que la tiene.

Un ejemplo en este testimonio “me estorbaban porque interrumpían con mis bebés en el momento inoportuno, cuando sus necesidades parecían urgentes para ellos y a mí me daban igual. Entonces les echaba un bufido”. (E.F, 5 de Mayo de 2014). Aquí el ejemplo de esa madre que contacta con su niña libre al estar disfrutando de su “estar en su mundo”, esta vez con sus bebés y al aparecer personas interrumpiendo y proyectando sus necesidades, ésta siente esa ausencia de paciencia y con un “bufido” les pones de nuevo distancia. Eso sí, refiriendo después “la culpa”, que es debido a la traición a las creencias que tenemos introyectadas.

3- Apego Evitador: Las madres rechazan a ese hijo, tratándoles con mucha frialdad y desafecto. El bloqueo interno de la madre hace que no soporte el disfrute de su bebé. Es como si pagase su rabia interna con el bebé. No hay apenas manifestación de cariño. Además de ello, también pueden ser las madres que llenan de estimulación al bebe, es decir, no permiten que el niño conecte con su necesidad, las cubre antes de que su hijo se lo solicite. Parece que no hay apenas confianza en ella misma y en consecuencia de ello de su hijo, continuamente siendo esas cargas emociones las responsables de expresar con impaciencia sus necesidades, anticipándose o distanciándose de esas personas o situación. Todo ello, basándonos en el análisis de 5 niveles, contactando con el miedo al a invasión. Otro caso de ausencia de paciencia, como expresaba una madre en su testimonio “mi marido no paraba de taparme porque decía que hacía frío, y yo le grité para que me dejase respirar” (I.L, 6 de Mayo de 2014). En este caso,este marido y padre del hijo que está en camino se adelanta a las necesidades, proyectando su necesidad en ella.

4- Apego desorganizado: Según Mary Main es frecuente en mujeres maltratadoras, adolescentes, con adicciones, con depresión y con esquizofrenia. Son madres que cuando no atienden a sus hijos y se dan cuenta se sienten culpables y pasan a un exceso de cuidado. Tras varias investigaciones llegaron a la conclusión de que era porque había momentos de desconexión con el bebé. Estos bebes se adaptan en personalidades irresueltas en las cuales es incongruente lo que verbalizan y lo que expresan emocionalmente.

Al nombrar los cuatro patrones de apego se concluye que, dependiendo del tipo de apego que tenga cada persona, se adaptará a un tipo de modelo de apego adulto, expresando de distinta manera la ausencia de paciencia. Y que una persona con un apego seguro tenderá a ser una persona con paciencia, ya que confía en sí mismo y en su alrededor por estar en una zona segura, que le permitirá crecer autónomamente, aceptando los baches de la vida, aprendiendo de ellos y permitiéndose sentir y expresar rabia, tristeza, miedo, alegría, poder y amor incondicional con la serenidad, coherencia y sintonía.

Se han observado también tipos de apego que, aunque no sean tan optimos como el del seguro, en los testimonios se han visto padres adultos que por su tipo de apego se han adaptado un apego adulto de “preocupado” o “negador”, y que han y están educando a un hijo con la paciencia necesaria,aunque en ocasiones refieran “exploto y les hecho un bufido”. Siguen cuidando y educando en el embarazo, y también los primeros minutos de vida de sus hijos, ya que hay una cosa que les une y que hace que esa paciencia tenga fuerza: AMOR INCONDICIONAL.

Se ha escuchado mucho hablar de ello, y de hecho los padres que han participado en el testimonio expresan ser algo “inexplicable, maravilloso, lo mejor de mi vida” (I.I, 10 de Mayo de 2014); “si lo siento cerca de mí, su corazoncito y ponerlo con el mío ya todo se pasa” (T.P, 13 de Mayo de 2014). Esas frases, donde se supera el dolor, el miedo existencial al abandono e invasión, en ocasiones rabia por no ser como una creía, y en otras tristeza por acontecimientos que suceden como el ingreso de una hija durante dos meses en el hospital. Todos estos padres recuerdan ese día como el mejor de sus vidas, una experiencia inolvidable, porque hablan y sienten desde el AMOR. Sin embargo, ¿qué dice la RAE sobre el AMOR y, también, sobre significado de INCONDICIONAL?

Según la RAE, el amor es: “sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.” E incondicional es: “absoluto, sin restricción ni requisito”. Sin embargo, por lo que me han trasmitido los testimonios sobre el amor, observo que es algo más profundo, algo corporal y que la mente no encuentra palabras. Realizándoles preguntas durante la lectura de su testimonio realizan frases como “intensa, dolorosa y emocionante”, la cual refieren no sentir dolor al tener a su hijo en brazos. Muchos refieren que el corazón late deprisa, aparece una energía que anteriormente no se ha tenido y que todo el cuerpo siente el calor del bebé. Esto es amor incondicional, que a pesar de pasar una experiencia dolorosa, surgir complicaciones y estar en algo incontrolable, que la herramienta más efectiva sea la paciencia. A pesar de todo ello, al sentir un cuerpo con el otro, un piel con piel, que todo eso pase a segundo nivel y sólo exista ese lazo tan fuerte como es el AMOR vivido en la PACIENCIA.

Para finalizar cito una frase de una madre que expresa este amor con estas palabras: “a mi niño lo notaba tranquilo a mi lado, parecía seguro, y eso me gustaba, era comprobar el milagro de la vida, vivirlo, son sensaciones difíciles de expresar pero que quedaban grabadas, y para mí las mejores que he experimentado. La ternura, el amor, la felicidad que inspiraba mi bebé en mí son indescriptibles. Y eso hizo desarrollar un instinto de protección, responsabilidad y madurez que antes nunca había experimentado”. (T.P, 10 de Mayo de 2014)

RESULTADOS Y CONCLUSIONES

Tras este testimonio me quedo con las tres últimas palabras: protección, responsabilidad y madurez. Éstas son las características que precisa una terapeuta para estar en plena paciencia. Y es por ello que he realizado esta investigación con madres y padres corajes, ya que es una profesión vocacional y sentía que tiene relación con los terapeutas.

Tras esta investigación cualitativa contestimonios, he tenido la oportunidad de confirmar mi hipótesis siendo honesta con lo que siento y he vivido en mi experiencia. Los datos obtenidos son que la persona espontanea está en plena paciencia, ya que está en su estado de yo adulta que tiene transacciones con el padre nutritivo y esa niña libre. Ante todo para sentir, pensar y hacer en coherencia lo que quiere, sin anticiparse por sus creencias falsas de guión ni fantasías del futuro. De los diez relatos obtenidos, todos ellos están demostrando que la paciencia es la virtud de confiar, ser uno mismo aceptándose incondicionalmente y viviendo en el presente. Sin embargo, no sólo lo demuestran ellos en su día a día, sino que yo he tenido la oportunidad de trabajar como terapeuta y también como enfermera y poder demostrar que estando en esa postura se trabaja desde la paciencia. Dos profesiones que precisan de paciencia y no de aguantar lo que te echen. Expresión que he escuchado durante mi vida profesional, y no tan profesional. Y, por ese motivo, comenzaré a hablar desde mi punto de vista.

Como terapeuta, quiero decir que la paciencia la he vivido como una prueba personal que, como consecuencia, te lleva al crecimiento. Por causalidad, he trabajado con personas que no se permitían contactar por miedo a la invasión. De modo que mi modo de trabajar ha sido esperar y observar cada detalle de su postura, gesto, mirada, tono de voz y ante todo la respiración.  Es decir, mi mejor técnica fue la observación con paciencia.

Ahí me di cuenta de que la evolución en el crecimiento de cada persona es distinta, es decir, tienen su ritmo y que al final, si ellos quieren y se lo permiten, consiguen sus objetivos marcados. Nuestro trabajo es acompañar con epaciencia. De ahí la relación con la paternidad, ya que se le dan permisos para conocerse y confiar en sí mismo, y así poder confiar en los demás; y también limites, si se observa que el modo de desarrollo que lleva no es el más correcto, orientándole hacia su autonomía para encontrar la satisfacción de la necesidad que siente. Al fin y acabo, es realizar una reparentalización en la cual se llena el vacío que refirieron en su pasado.Para ello yo he necesitado trabajo personal ya que, cuando se tiene prisa y se quiere llegar al objetivo que uno ha marcado para el cliente, estamos trabajando desde nuestra impaciencia, y es porque detrás de ello está la falta de confianza en nosotros mismos como profesionales y, a consecuencia de ello surge la desconfianza en el cliente. Por ello, mis técnicas para trabajar con paciencia han sido resolver mis conflictos internos de autoestima, seguridad y confianza, y así poder esperar a que el usuario decida. Observando cada gesto, respiración, mirada, movimiento… sin estar bajo las creencias del pasado ni en mis expectativas. Esas introyecciones que hacen que no sea honesta con lo que estoy haciendo y sin sentirme la responsable del proceso del cliente. Siendo responsable de mis actos con el fin de no hacer daño al otro.

Al describir mi modo de trabajar viene a mi recuerdo una experiencia que viví con un paciente en un trabajo emocional, donde duraba un fin de semana, e identifico la necesidad de expresarlo para poder integrar y demostrarme que la Paciencia es una de las mejores herramientas que tenemos.

Mi experiencia en ese fin de semana fue una de las más importantes de mi vida, ya que en ese fin de semana me descubrí como terapeuta y me di cuenta de que mi herramienta fue la Paciencia.

El trabajo emocional se basaba en un duelo terapéutico que empezaba un viernes y finalizaba un domingo. La función principal era acompañar en su emoción. Así es que utilizando las dos herramientas principales, vínculo y paciencia, comenzaba la aventura.

Empecé a contactar con mi impaciencia cuando mis compañeros tenían a su “paciente” junto a ellos, y yo lo que tenía era una silla vacía. Lo que los profesores nos decían era que lo importante era la puntualidad, y justo la persona que yo acompañaba, por el miedo a contactar, llegaba tarde a las sesiones.

Mi cabeza empezó a dar vueltas y pensé “ayama, ya empiezo mal”. Contacté con mi miedo a suspender, es decir, de no ser aceptada como terapeuta, llegando a un análisis profundo a ser abandonada por mis padres profesionales. Todo ello lo sentí en las palpitaciones de mi corazón y en el cúmulo de emociones en mi estómago. Así que puse en práctica lo que yo investigué sobre la Paciencia. A ser aquellas madres que esperan al crecimiento de su niño dentro del vientre o al nacimiento.

Empecé a respirar y a sentir esa respiración en mi cuerpo, contactando con mi emoción y su necesidad arcaica que había detrás. Al detectarlo y dejarlo en una caja vacía para poder tratarlo con mi terapeuta, pude centrarme en el aquí y ahora, y así acompañar a mi paciente. Así es que me senté en la silla y me dije “él es quien decide, tú no”. Y espere…

Espere 10 minutos, en los cuales viví el aquí y ahora tomando contacto con mi alrededor y mi cuerpo, dándoles criterios de realidad como “es su historia, no la tuya, ya la espera es un modo de acompañamiento”.Los padres profesionales te aceptan ya que no sólo se basa en este trabajo emocional, todo el trabajo de dos años de formación”. Y con éstas caricias me iba tranquilizando, y llegué a disfrutar de la espera. Todo ello me sorprendió. Realmente me sorprendió cómo empecé a hacer con miedo lo que antes no hacía por miedo.

Al fin, llego el “paciente”, y entonces empezó la terapia, ya era un modo de indagar el que llegase tarde. Sin embargo, las resistencias de él eran tan grandes que ni eso ayudaba. Así es que me centré en acompañar en su miedo. Le escuché, observé sus gestos, su mirada, su respiración, su postura…y decidí ponerme en sus zapatos, es decir, utilizar la empatía y ante todo a confiar en que llegara el momento que se permitirá sentir. Al sentir su respiración me vino la imagen de un niño pequeño asustado, encogido y escondido, sin tener ganas de que nadie le viese.

Así que seguí, respiraba y me movía a su ritmo. Hablaba y realizaba los mismos gestos que él, y mientras trascurría el día del viernes, y la mañana del sábado me di cuenta de que sus gestos cada vez eran más relajadas y cercanos hacia mi persona. Que sus ojos empezaban a humedecerse y que estaba sudando. Además de tener un dolor en la espalda de lo tenso que estaba. Lo sorprendente era que yo también lo tenía. Los dos estábamos tensos ante tanta expectación sobre lo que podría pasar. ¿Esto es la sintonía? ¿Ese baile de terapeuta paciente? Todas esa preguntasvenían a mi lista de dudas y ala vez afirmaciones por lo que sentía. De modo que decidí seguir siendo su espejo, mostrarle cómo se sentía y así poder ir identificando sus necesidades.

Así es que utilicé la técnica del espejo, le refleje lo que él me transmitía. Un ejemplo “el gesto de tocar el cuello y moverlo”. Yo lo hice y le dije “buff, este cuello qué rígido está”. Y desde el síntoma y su necesidad llegamos a sentir “la pena” que él expresaba. Y de ahí a las siguientes emociones que él se permitía sentir.

Finalmente realizó un duelo terapéutico, ¿de qué? ¿le ayudo? Creo que esas respuestas las sabrá él, y en cierto modo puedo intuir que fue un gran paso para que él avanzara, ya que “el gustito en el cuerpo” que sentía al finalizar el duelo ya fue un paso hacia delante. Yacumplí el objetivo de acompañarle en la emoción. Sintió el miedo, la rabia y la tristeza y al final del duelo el amor, que lo describía como “calor y cosquilleo” en todo su cuerpo y, ante todo, en ese cuello y espalda rígida que sentía.

Mis herramientas: vivir el aquí y ahora, ser congruente con lo que siento, digo y hago y , ante todo, en sintonía con la persona que está delante de mí y conmigo misma. Es decir, utilicé la paciencia.

De modo que puedo decir que la paciencia,además de vivir en el presente en contacto con uno mismo y el entorno, y estar en coherencia con ello, en sintonía y serenidad, es estar rodeado de un globo en el cual el ingrediente principal es el AMOR INCONDICIONAL a uno mismo. Y esto llevará a que se esté en la posición yo soy OK – tú eres OK. La manera de sentir que se está en la paciencia es cuando la espontaneidad está presente, es decir, cuando una persona ha llegado a su SER. Mientras lo escribía me ha venido una imagen dónde la persona tiene un color que le rodea, una luz que hace que este en paz con el mismo y con el entorno. Es luz que tenemos desde que nacemos, lleno de amor y alegría. Sin embargo en ocasiones hay tormentas y  rayos que pueden llegar a lesionar esa luz, con miedos, tristeza y rabia. Haciendo que tenga  lesiones que precisen un acompañamiento con un vínculo terapéutico amoroso para cicatrizar, ante todo expresando esas emociones que hacen que ésas lesiones no se sanen. Siendo su mejor medicación la alegría, el amor y la aceptación incondicional.

De éste modo la espontaneidad coge protagonismo debido a la autoconfianza y amor incondicional que refiere esa persona. Teniendo herramientas y recursos para confrontar los mecanismos de defensa que aparezcan en la vida, y así poder vivir y no sobrevivir.

Al fin y acabo, la paciencia coge fuerza cuando hay amor en uno mismo y a su alrededor, y cuando el tiempo del reloj no influye en la experiencia, sino en las necesidades del cuerpo y su satisfacción.

BIBLIOGRAFIA

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  • IGP, 2013. Teoría del Apego y Desarrollo Evolutivo.
  • IGP, 2013. Introducción al Gestalt.
  • Oller Vallejo.(Ed.). (1988). Vivir es autorrealizarse. Barcelona: Editorial Kairos, S.A.
  • José Zurita. La confianza en Psicoterapía.
  • Mavi Catalá. La Confianza. ¿Y si el paciente no la tiene qué? José Zurita. La confianza en Psicoterapía.

 

Amaia Ibarguen

 

 

Autor: Amaia Ibarguen, 2013

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