Importancia de la normalización de creencias de guión en pacientes que han sufrido abuso sexual infantil

01/09/2016

veronica ruenes

RESUMEN

En la presente tesis quiero elaborar y profundizar cómo el Guión de Vida juega un papel fundamental en las creencias tóxicas de las personas que han vivido abuso sexual en la infancia (ASI), así como la importancia de su normalización como catalizador para verdaderamente sanar su historia.

Palabras claves: Abuso Sexual en la Infancia, Incesto, Normalización, Guión de vida, Creencias de guión. 

ABSTRACT

In this thesis I would like to elaborate and delve how the Life Script plays a fundamental part in the toxic beliefs of persons that have suffered sexual abuse in childhood (SAC), (ASI acronym in Spanish), and the importance of its normalization as a catalysis to truly heal their stories.

Keywords: Sexual Abuse in Childhood, Incest, Normalization, Life Script, Script Beliefs. 

CAPITULO I: INTRODUCCIÓN:

El abuso sexual infantil (ASI) no es un problema reciente. Este estilo de maltrato a la infancia ha sido una constante histórica, y se ha producido en todas las culturas sociedades y estratos sociales, constituyéndose como un problema universal, complejo, resultante de una interacción de factores individuales, familiares, sociales y culturales que, inclusive, pueden llegar a desembocar en la muerte del menor (Echeburúa y Guerricaechevarría 2000). Por lo mismo, al empezar a elaborar esta tesina, me fue sorpresivo descubrir que tratándose de un tema tan dañino y recurrente para la sociedad,  pareciera que no existe una definición universal de lo que constituye dicha problemática. Descubro que existen muchas inconsistencias en las definiciones lo cual crea confusión en las víctimas y en la percepción social. Por lo mismo, al tratar pacientes que han sufrido ASI, considero imprescindible  definir correctamente lo que significa. La definición más completa que encontré, la describe la Agencia Federal Norteamericana, Centro Nacional de Abuso y Negligencia Infantil  (NCCAN) por su siglas en inglés (Anexo 1).

Las consecuencias psicológicas que suelen acompañar a la vivencia del abuso sexual infantil son diversas, variadas y complejas en su clasificación, tanto aquellas que se producen en la infancia como las que, en muchas ocasiones, perduran hasta la edad adulta ( Anexos 2, 3 y 4). Los estudios constatan consecuencias que afectan todas las áreas de la vida de la víctima (Pereda, 2009).Existe una extensa bibliografía sobre la epidemiología del abuso sexual en menores (López, 1994; Pereda et al., 2009), sobre las repercusiones psicológicas en la estabilidad emocional del menor (Cantón y Justicia, 2008; Echeburúa y Guerricaechevarría, 2000), o sobre la credibilidad del testimonio (Cantón y Cortés, 2000; Massip y Garrido, 2007; Vázquez Mezquita, 2004), pero me resulta curioso, la escasa  bibliografía existente sobre los aspectos clínicos de intervención (Hetzel-Riggin, Brausch y Montgomery, 2007). Es por eso que el objetivo de este artículo, sea recalcar la importancia de la normalización de las creencias de guión, como una estrategia importante de intervención con las víctimas directas.

1.1 El objeto de estudio: El tema a tratar será los beneficios terapéuticos, así como la importancia en el tratamiento terapéutico y  sanación,  que tiene la normalización de las creencias tóxicas en los pacientes que han vivido ASI.

1.2 Antecedentes: Los antecedentes se encontraron en los autores Dr. Richard Erskine, Fundador y Director del Instituto de Psicoterapia Integrativa en la ciudad de Nueva York,el Dr. Erik Berne fundador y creador inicial del Análisis Transaccional, así como el Dr. José Zurita, médico-psicoterapeuta y Macarena Chías, psicóloga-psicoterapeuta,fundadores del Instituto Galene de Psicoterapia.

1.3 Propósito: Quiero justificar de forma teórica y experiencial los beneficios terapéuticos que observo con mis pacientes que han sufrido ASI, al normalizar las creencias tóxicas que dicho hechoocasionó, para que se le dé la importancia debida en el tratamiento de este estilo de pacientes y de esta manera puedan realmente sanar sus heridas psicológicas.

1.4 Marco teórico: Me baso en el modelo de Guión de Erik Berne; el Modelo de las Necesidades Relaciones del Doctor Richard Erskine; el esquema de los Cinco Niveles del Doctor José Zurita; los apuntes desarrollados por el Dr. Zurita y Macarena Chías desde su perspectiva profesional sobre Técnicas de Trabajo Emocional en Psicoterapia; mi formación como Psicoterapeuta Humanista Integrativa,así como mi experiencia terapéutica, y la de cuatro pacientes sobrevivientes de ASI. También utilizoinvestigaciones de la Doctora Noemí Pereda Beltrán, Profesora titular de la Universitat de Barcelona, así como las de los Doctor Enrique Echeburúa y  Paz de Corral, Catedrático y Profesora de Piscología Clínica de la Facultad de Piscología de la Universidad del País Vasco, entre otros.

CAPITULO II: PLANTEAMIENTO GENERAL:

Cuando empecé a plantearme la escritura de mi tesina para obtener mi título de Máster en PHI, no pude evitar revisar y conectar con mi experiencia personal, tanto profesional como terapéutica, que he vivenciado, durante los casi dos años de formaciónen el Instituto Galene de Psicoterapia. Yo soy una sobreviviente de ASI, que durante añoshabía trabajado en sanar a través de diferentes  métodos y teorías, su vivencia traumática, los cuales me ayudaron a sanar un auto-concepto enfermo, un yo patológico que me habían condicionado a sentirme y actuar en consecuencia, como una mujer marcada, avergonzada, rebelde, llena de ira, resentimiento y dolor. Pero no fue hasta que estudié el Guión de Vida[1] de Erik Berne, así como el Modelo de Necesidades Relacionales[2] de Dr.Richard Erskine, que empecé a darme cuenta de la trascendencia de mi vivencia traumática de ASI, en la elaboración de creencias tóxicas que descontaban mi valía y mi dignidad como ser humano. Como nos refieren autores como E. Echeburúa y P. Corral (2006), así como N. Pereda (2010), que han investigado sobre las consecuencias emocionales y psicológicas en víctimas de ASI, esas  creencias son características de personas que han padecido dichos abusos.Fue entonces cuando ligué un video que nos compartieronen el apartado de Foro de Integración, sobre  una conferencia del Doctor Erskine, impartida  en el Instituto Galene, titulada “Más allá de la empatía”[3],  en donde habla, además de otros temas, acerca del rol que juegan en la formación del Guión,  “familias locas” (disfuncionales), donde desde su “locura” tratan de hacer ver al niño abusado, que lo anormal es normal, y experimenté por primera vez, el efecto terapéutico de la normalización[4]. Por primera vez de mi vida me sentírealmentereconocida y entendida. El simple hecho de tomar conciencia de todo ello, así como el de relacionarlo a mi vida, hicieron que mis Necesidades Relacionales de Validación, Seguridad y Protección empezaran a dejar de ser figura, y esto fue un aspecto potentemente sanador para mi persona desde donde de verdadpude terminar de sanar mi duelo, y sentirme que ahora sí era yo la que se empoderaba de su vida. Fue entonces que se me ocurrió compartir profesionalmente como Psicoterapeuta mi experiencia de Normalización a cuatro pacientes que similar a mí, padecieron ASI. Por lo mismo este estudio se basa en mi experiencia personal y en la de mis cuatro pacientes, los cuales al igual que yo, llevaban años de tratamiento sin haber  podido verdaderamente sanaro avanzar en el duelo de dicho evento traumático.

2.1 Participantes: Como dije anteriormente, en este estudio participaron4 pacientes, Eduardo, de 41 años, Carlos de 32 años, Ana de 37 años y María, de 35 años. Por razones de confidencialidad, los nombres que se utilizaron para identificar a los pacientes no son reales, ni la información que se proporcionó permite identificarles.

2.2 Herramientas de trabajo: Las herramientas relevantes en el estudio fueron:

  • Análisis funcional del AT: exploración de la posición existencial, estados del yo, impulsores, posición triángulo dramático, juegos psicológicos, sentimientos parásitos y mandatos.
  • Esquema de los 5 niveles de José Zurita (Máster PHI. Módulo 6, 2014)
  • Modelo del El Guión de Eric Berne
  • Modelo de las Necesidades Relaciones del Doctor Richard Erskine.

2.3 Procedimiento: Para este trabajo, pedí permiso a mis pacientes para incluir de forma anónima, confidencial y voluntaria, información sobre su experiencia terapéutica, vivida  a través de la normalización de sus creencias tóxicas y Guión de vida. La recogida de datos cualitativos la realicé anotando los aspectos que consideré más relevantes del proceso terapéutico de normalización, durante y después de las sesiones. Estos datos parten de mi observación y análisis de contenidos tratados en sesión, pero también de los procesos de transferencia, así como de mi propia auto-observación y contratransferencia, todo esto desde el acompañamiento supervisión de mi Psicoterapeuta PIH, con la cual sesioné todas las semanas a través de video-conferencia, así como la supervisión de un homólogo terapeuta.

CAPITULO III: RESULTADOS

Como dice el Dr. Erskine (1997)“El propósito de la normalización es influir sobre la manera en que los pacientes u otros pueden categorizar o pueden definir su experiencia interior o sus esfuerzos comportamentales de capear la situación desde una perspectiva patológica o de “hay-algo-malo-en-mi” hacia una en la que se respetan los esfuerzos arcaicos de resolución de los conflictos.”Es muy importante recalcar, que la vivencia traumática del ASI fue experimentada por niños, que para poder sobrevivir y encontrar un sentido a su vivencia traumática, tomaron decisiones y adoptaron creencias de forma subjetiva, con los recursos y herramientas  cognitivos, afectivos, psicológicos, conductuales, arcaicos,  primitos y limitados que dispone un niño[5]; con los consiguientes efectos dañinos de largo alcance. Aprendieron a usar rackets y  juegos psicológicos en sus vidas, y en la relación con otros, para apoyar las decisionesde su infancia (Máster PHI. Módulo 16, 2014).   Por lo mismo lo primero que hice en la terapia con mis pacientes, fue crear una relación y vínculo terapéuticopotente y auténtico, que, dependiendo del paciente,  me llevó de uno a tres meses en alcanzar. Y en este punto, quiero enfatizar sobre  la importancia fundamental que como terapeutas tenemos de ser auténticos. Se pueden escribir grandes artículos, libros, o se pueden dar maravillosas ponencias, donde se expresen temas geniales y liberadores;se podrá ser un gran letrado, y tener muchos títulos académicos, pero si no se es un psicoterapeuta humilde, estable, fidedigno y protector, no se podrá trabajar a profundidad con los pacientes, inclusive, los podemos herir, confirmarles su guión, engancharnos y engancharles en los juegos psicológicos de Víctimas (pacientes) o Salvadores (terapeutas), y hacer que se escondan todavía más profundamente dentro de su “caparazón” defensivo.

Si bienen la maestría aprendimos que cada adaptación de la personalidad tiene un canal de comunicación preferente, y según cada adaptación, debemos tratar a nuestros pacientes desde un especifico estado del Yo, y aunque ninguno de mi pacientes tenía una adaptación de la personalidad parecida, en el caso del ASI, considero que para poder romper las defensas debemos presentarnos en un principio, desde el canal 4 (nutritivo)[6], como un padre y madre nutricio, desde donde el niño de nuestros pacientes, pueda recibir las necesidades emocionales que careció, reconfortándole, protegiéndole y reconociéndole.

Si algo aprendí a lo largo de esta maestría es en la importancia de trasmitirles a mis pacientes: “tus necesidades son normales y aceptables para mí”; en darles la aceptación, protección y estima incondicional que necesitaban; en el que se sintieran comprendidos porque yo había tenido una experiencia parecida, y podía “ponerme en su piel” y saber lo que sentían, además de porque a lo largo de toda mi carrera profesional, la vida me ha puesto en mi camino, tratar  con muchas personas que fueron maltratadas en su infancia sexual, física y emocionalmente. Como aprendí del Dr. Zurita y Macarena Chías, fue vital en todo el proceso de normalización que mis pacientes se sintieran aceptados en su realidad, simplemente por ser ellos mismos, sin descalificarlos o rechazarlos, al revés, haciéndoles saber que cuando ellos conectaban con su dolor, ira y tristeza, también yo me sentía igual (Máster PHI. Módulo 16, 2014). Incluso tomé la iniciativa de decirles que si necesitaban contactarme porque se sentían mal o algo les estaba haciendo “ruido”, me llamaran a la oficina, y que yo me reportaría a la brevedad, cosa que nunca sucedió, pero que los cuatro me agradecieron especialmente, ya que significó un “sentirse protegidos real”…un “saber que tengo seguro que estás ahí para mí”.

Después de crear ese vínculo potente y esa relación estrecha, lo siguiente que hice fue aclarar y normalizar con mis pacientes lo que era el ASI, ya que la totalidad de ellos, como primeros motivos de consulta, lo que querían era confirmar su experiencia de abuso por estar muy confundidos,  mal informados, pero sobre todopor la ley del silencio que imperaba en sus familias (Anexo 5), y ambientes, y que a través del estigma[7], les tenía sumidos en el caos de la confusión y el miedo.

Después de esto, empecé poco a poco, a adentrarme en el modelo de los Cinco Niveles de intervención de José Zurita (Máster PHI. Módulo 6, 2014). Empecé a conocer sus conductas, pensamientos sociales, pensamientos profundos, emociones básicas y emociones profundas.Aunque la mayoría de mis pacientes presentaba diferentes estructuras de la personalidad (Ver Tabla 2), me impresionó constatar, que la patología de los cuatro era muy similar: manifestaban conductas rebeldes y autodestructivas, la mayoría de las veces “disfrazadas” de perfección y sumisión. Les costaba mucho trabajo establecer verdadero contacto, porque se consideraban diferentes e indignos en relación con los demás. Durante 5 meses, a través de reportes de sesión, recopilé datos suficientes para poder hacer las siguientes inferencias.

Cinco Niveles de Intervención (Al empezar el proceso terapéutico)

 

Conducta

No podían tener relaciones significativas porque se sentían que no eran dignos.

Les daba vergüenza relacionarse profundamente con los demás porque se sentían marcados “sucios”.

Mantenían relaciones superficiales con tal de no mostrarse, por miedo a ser rechazados.

Se conformaban con lo que fuera con tal de ser aceptados: aceptaban parejas, relaciones y amistades que los lastimaban, devaluaban, vejaban.

No se atrevían a poner límites y de decir “no”.

 

Pensamiento Social

Habían aprendido de su ambiente que las personas abusadas sexualmente eran un estigma que los hacía indeseables,una vergüenza social, por lo mismo asimilaron una máscara defensiva de perfección, a la que llamamos “aquí no pasa nada”.

Sus pensamientos sociales eran algo así como: “En esta vida hay que sufrir y callarse, si no se quiere ser una vergüenza social” “ El ASI es un Tabú del que no se puede hablar, porque si no te van a rechazar”, o sea, pensamientos que justificaban y sostenían su vivencia traumática.

 

Pensamiento Profundo

Al escuchar a mis pacientes  me di cuenta que sus pensamientos profundos, los llevaban a no valorarse para nada, que en sus familias nunca los habían tenido en cuenta y que de alguna forma les habían trasmitido las ideas de que las víctimas de ASI deben callar, resignarse y sufrir, así como sujetarse ciegamente a los deseos y creencias de los padres (o cuidadores), además de no mostrar lo que sentían.Profundamente se creían diferentes”, “ser indignos “estar marcados”, “estar sucios”, “tener algo malo en ellos que los hacía no queribles”. Todas estas creencias eran el sentido más despectivo. Así mismo, diferentes situaciones negativas de la vida, les habían reconfirmado dichas creencias.

Así mismo identifiqué posibles guiones transgeneracional de que las víctimas de ASI , en esas familias, debían de sufrir y ser castigadas por avergonzarles.

Describí varios mandatos e impulsores (Ver Tabla 3)

 

Emociones Básicas

Manifestaban, Tristeza, confusión, miedo lógico de ser abandonados y rechazados, también a  ser agredidos, que no se daban el permiso de sentir y mucho menos de expresar.

Además, presentaban una potente rabia contenida dirigida contra ellos mismos, permitiendo que les maltratasen y los vejasen.

También manifestaban sentimientos parásitos de Culpa y Vergüenza.

 

Emociones profundas

Las emociones profundas que estaban en el origen de sus problemas, era Miedo existencial a perder el amor parental, incorporado como Miedo al abandono: el miedo más profundo, Miedo a caer en el vació existencial, (Máster PHI. Módulo 6, 2014), por eso preferían el trato que recibían a dejar de pertenecer.

Tabla 1

Esctructuras de la Personalidad

La mayoría diferentes:Dos pacientes Obsesivos

Otro Histérico

Otro Pasivo Agresivo

Tabla 2

Diagnóstico desde el Análisis Transaccional (AT)

Rol Se mostraban como Víctimas para un Perseguidor.
 

Estados del Yo favoritos:

Niño Adaptado Negativo:

Ø  Dos pacientes actuaban sobre todo desde su Niño Sumiso Negativo (NAS): sobreadaptándose a las normas y expectativas del entorno y de los demás, en detrimento de sí mismos, vejándose y descontando sus propias necesidades. Se dejaban influenciar por otros  y se sometían de manera rígida a la autoridad y los “principios”. Se hacían muchas ideas sobre lo que las demás personas pensaban o esperaban de ellos o sobre lo que ocurriría.

Ø  Otro paciente desde su Niño Rebelde Negativo (NAR): Cuando se atrevía a oponerse a las normas, lo hacía de manera provocativa, descontando su entorno y haciendo que los otros los rechazasen. Criticaba con rabia y de forma agresiva sin aportar ideas de interés. Desobedecía las normas de forma peligrosa para él y para otros. Tenía especial dificultad con las figuras de autoridad.

Ø  Mi cuarto paciente actuaba más desde su Niño Aislado Negativo (NAAis): Se aislaba frente a las normas y expectativas de su entorno y familia, postergando y aplazando mucho tiempo al realización de sus tareas y actividades. Además le faltaba seguridad y minimizaba sus capacidades y potencia de adaptarse eficazmente a la vida. Vivía en una gran confusión, se sentía muy mal de poner en práctica sus ideas.

Además los cuatro también actuaban desde Padre Crítico Negativo (PC-): se juzgaban, sancionaban, y exigían injustificadamente. Sus juicios y normas no estaban al servicio de su persona y menos de su protección. Eran humillantes, agresivos, vejatorios con ellos mismos. Demasiado rígidos.

 Posición Existencial: Yo no estoy bien-Tú estás bien
Emociones Parásitas:Confusión, tristeza, vergüenza, culpa, lastimado(a).
 

Juegos Psicológicos y Creencias:

v  Estúpido:  Se autorrebajaban. Cometían errores, y quedaban confundidos y criticados. Buscaban a otros, que jugaran a «genio».

Ø  Creencia: «No hago nada bien».

 

v  Patéenme:  Provocaban para ser castigados, sancionados, criticados.

Ø  Creencia: «Hay algo malo en mí que me hace no querible».

 

v  Abandonado, engañado:  Se vinculaban con jugadores de «Cheque de goma», que les prometían y le fallaban, y quedaban deprimidos.

Ø  Creencia: «Siempre me pasa lo mismo, no puedo confiar en nadie».

 

v  Arrinconado:  Se quedaban como “arrinconados contra una pared”.

Ø  Creencia: «No tengo salida».

 

v  Alcohólico Seco: Dos eran fumadores, otro comedor compulsivo, y otro comprador compulsivo.

Ø  Creencia: «Mejor no sentir ni pensar».

v  Tribunales: En el papel del condenados.

Ø  Creencia: «No hay justicia».

 Mandatos:“No sientas”; “No muestres lo que sientes”; “No seas”; “No disfrutes”; “No te acerques”; “No seas tú”; “No pienses lo que tú piensas”; “No reflexiones”; “No existas”;  “No seas importante”; “No expreses”; “No vales” ; “Depende de”,  “No seas tú misma” “No estés bien”.
 Impulsores: “Sé perfecto” (Para mí y haz como si nada pasara).

“Esfuérzate” (Para no caer en la depresión y la apatía total).

“Complace” (Para no ser rechazado).

 

Máscara:

De perfección y autosuficiencia que nombramos como:  “Aquí no pasa nada”.

Cada quién hizo su máscara físicamente con yeso, la pintó y decoró,  y la nombró con los nombres siguientes:

“Mi Batman”

“La Doña” (Haciendo alusión a la artista mexicana María Félix, símbolo de perfección y autosuficiencia.

“La Inmaculada”

“El hombre de acero”

 Actitud:“Yo no valgo-tú sí que vales” (-/+)
Mito:“Tú (personas, circunstancias, cosas) eres capaz de hacerme sentir mal emocionalmente.

Tabla 3
Entonces empecé a adentrarme en el sistema de guión de mis pacientes. Con mucho tacto, paciencia, amor, empatía y respeto, empezamos a descubrir y poner por primera vez en palabras, sus creencias de guión más tóxicas, las que más les dañaban y paralizaban, así como las experiencias que las reforzaban. El simple hecho de hacer esto fue muy terapéutico.

Por lo dañino, es importanteprestar atención y manejar con mucho tacto, la normalización delas creencias de Guión referentes al estigma que sienten estos pacientes. Debemos ayudarles a tomar conciencia de que ellos no son una vergüenza, dándoles constantemente caricias positivas, y permisos,así mismo hacerles ver, cómo la estigmatización que sintieron a lo largo de su vida, fue reforzada por las actitudes que infirieron u oyeron de personas de la familia o la comunidad. Que tomen conciencia de que guardar el secreto de haber sido víctima de abuso sexual, también es un incrementador del sentimiento del estigma; ayudarles a entender que la baja autoestima y la estigmatización son el resultado de la creencia equivocada de que se es el único que ha vivenciado una experiencia abusiva y que los otros rechazarán a una persona que ha tenido esta vivencia(Pool, 2006).Esto les dará poder a nuestros pacientes y les ayuduará a avanzar en sus procesos terapéuticos.

Sistema de Guión de mis pacientes (Al inicio del Proceso Terapéutico)

Creencias de GuiónManifestaciones de GuiónExperiencias reforzantes
Sobre sí mismos:

 “Hay algo malo en mí que me hace no querible”.

“Estoy sucio, marcado”.

“Soy un estigma”.

“Fue por mi culpa”.

“Soy una vergüenza social”

“Soy una escoria única”

“Soy un estúpido”

 

Conductas manifiestas:

No tenían relaciones significativas, porque se sentían una vergüenza inmerecedora de verdadero amor y cariño.

No hablaban de sus emociones.

No establecían verdaderas amistades cercanas y tendían a buscar el aislamiento y la soledad.

Silenciados por la vergüenza.

Tomaban toda la responsabilidad.

Se sentían diferentes, únicos en sentido despectivo.

Eran complacientes y se sobreadaptaban para tratar de sentirse aceptados.

Actuales: 

Las personas no muestran ningún interés por mí porque estoy sucio.

Herido por la crítica.

Maestros de escuela y secundaria que reconfirmaron que eran “estúpidos”.

Burlas y críticas de sus padres o cuidadores por no tener amistades.

Ser llamados “raros” por pares en la escuela, o por personas cercanas o significativas.

Escuchar comentarios despectivos sobre el (ASI).

 

Otros:

“Nadie me puede sacar del infierno de sentirme estigma”.

“Las personas nunca se van a interesar en mí”.

“No hay justicia”

“Nadie me va a amar por mi historia de ASI”.

 

Escepticismo ante la terapia de que realmente les podría ayudar a sanar su historia de abuso.

No creían que había personas que les reconociera de verdad su dolor y su impotencia.

Por vergüenza, no buscaban relaciones profundas con nadie, con tal de no tener que contar su pasado.

Haber vivido experiencias terapéuticas anteriores vejatorias, poco profesionales.

Haber tenido en el pasado terapeutas muy críticos, soberbios, con gran carencia de empatía, vinculación y amor.

Haber sido abandonados y estigmados por amistades o parejas, alconfesarles su historia de abuso.

Calidad de Vida:

 

“La vida está llena de decepciones e injusticias”.

“Nunca voy a ser feliz”.

“Algo malo pasará

 

Fisiológicas:

 

Sentido de “vacío” en el pecho.

Hombros y espalda encorvada ( las mujeres para no enseñar el pecho).

Tensión en el cuello y en la zona lumbar.

Cadera hacia atrás protegiendo área genital.

Cuerpo y recuerdos sub-simbólicos.
 Fantasías:

 

“Voy a conseguir el amor de mamá si actúo como si nada pasó”.

“Nadie nunca me amará como soy, porque soy vergüenza”.

“Mis padres me pedirán perdón y me darán el amor que nunca me dieron”.

“Mi abusador será castigado, recibirá sentencia”.

“Vero me va rechazar.”

“Vero no va a estar ahí para mí”.

“Vero no me va a creer y me va a menospreciar”.

 

Fantasía catastrófica de que algo salga mal.

Viejos recuerdos:

 

Padres y cuidadores ausentes.

Madres frías y distantes.

Negligencia de padres.

Crítica demandante autocentrada y falta de validación.

Madres les dicen verbal o no verbalmente que deben callar y nunca contar los sucedido.

Madres , padres o cuidadores que les dicen: “Eres una vergüenza”; “No debiste de haber nacido”; “Eres una basura”; “Si supieran…”; “Fue tu culpa;” “Debiste de haber hecho algo”; “Tu lo provocaste”; “Es mentira”; “Si dices algo de esto destruyes a la familia”.

Sentimientos y Necesidades reprimidas:

Rabia, ira, tristeza, miedo, el dolor emocional.

Necesidad de Seguridad, Protección, Validación, Confirmación y sentirse importante.

 Necesidad de Aceptación por parte de la figura protectora, y de expresar amor.

Tabla 4
Como se puede observar en la tabla en el apartado sobre las fantasías, los pacientestrataban de reconfirmar sus creencias, y hasta me ponían a prueba, por eso debemos estar muy atentos como terapeutas de nuestra contratransferencia. Al ser yo misma una sobreviviente de ASI, puse especial atención en mi vivencia contratransferencial, porque no quería que ésta influenciara en los procesos terapéuticos con mis pacientes. Estuve muy pendiente de lo que me pasaba y experimentaba, aclarando con mi terapeuta personal y un homólogo que fungió como mi supervisor. Me permití sentir mi contratransferencia pero siempre con el control de mi Adulto. Esto aumentó mi empatía, mi  precisión y mi posibilidad de actuación respecto a los procesos internos de mis pacientes. Mi contratransferencia positiva me proporcionó la energía para comprenderlos, pero en el desarrollo de los procesos terapéuticos, también hubo contratransferencia negativa, que me llegaba a desmotivar, ya que mis pacientes a veces presentaban resistencias, adoptando actitudes defensivas, con las que trataban de inferirme retos y agresiones. Lo que hice fue mantener una actitud activa, desde donde pude sublimar mi contratransferencia y mantenerla positiva con una actitud de amor hacia ellos, porque como nos enseña el máster, “sólo el amor que entregue el psicoterapeuta será capaz de producir amor en su paciente para evitar los efectos perjudiciales de la contratransferencia; por lo tanto, transformar las resistencias de éste en la transferencia positiva sublimada, es lo que permite el trabajo terapéutico” (Máster PHI. Módulo 14, 2014).

La culpa y la vergüenza son un tema poderoso en las víctimas de ASI. La presión por mantener el secreto, y el estigma que impone el agresor o familia a la víctima, comunican fuertes mensajes de vergüenza y culpa.Además, la reacción social y familiar ante la agresión sexual infantil (victimización primaria), puede llegar a ser más dañina que el propio atentado, proceso que se ha denominado victimización secundaria (Echeburúa y Guerricaechevarría, 2000).Mis cuatro pacientes sentían mucha culpa por odiar a la madre que no les protegió, y en los casos de incesto, por odiar al padre o familiar abusador, pero al mismo tiempo sentían una gran ambivalencia y un doble vínculo hacia esas figuras: un amar/odiar muy significativo y dañino. Se sentían obligados a amar a aquellos que les habían agredido o desprotegido.Ademáshabían sido culpados de forma implícita y explícita por sus progenitores, y los habían llevado a vivenciar lo que exponen Fossum y Mason (1989), al referirse que existen ocho reglas[8] que representan un modelo recurrentecaracterístico de un sistema familiar disfuncional vinculado por la vergüenza.Para mí fue fundamental, el reconocer y aceptar cómo esas reglas, habían sido un talante en mi experiencia de ASI, por lo mismo creí importante compartirlas con mis pacientes. Esto los llevó a poder entender  y normalizar más su vivencia de abuso,  además les dio más poder para comprender  y manejar sus reacciones defensivas, así como para empezar a entender la injustica y el doble vinculo tan patológico que vivieron con sus familias y sus entornos.

Fue muy enriquecedor ver cómo mis pacientes tomaron conciencia y evolucionaron dándose el permiso de empezar a romper con sus decisiones infantiles;  ver cómo sus estados del Yo cambiaban de Niños Sumisos “impotentes, contra la pared”, con creencias sumamente autolimitadoras y dañinas, a personas deseosos de redecidir su vida, experimentando comportamientos, emociones, conductas desde un Estado de Yo Adulto integrado con el Niño Libre y un Padre Protector. Cómo fueron pasando de Posiciones existenciales de No soy Ok-Tú eres Ok, a una posición más madura como lo es: Yo soy Ok y Tu eres Ok. Se percataron de su condición de víctima en el triángulo dramático, y esto los movilizó apara liberarse de esa situación, pero con un reconocimiento tal que los posibilitó a empezar a trabajar su proceso de duelo (proceso que está en curso y que estamos trabajando al estar escribiendo estatesis).

 

Cinco Niveles de Intervención (Después 1-3 meses de Normalizar)

ConductaEmpezar a dejar de sentirse una “vergüenza”.

Se dieron el permiso de comenzar a establecer relaciones profundas con otras personas.

Empezaron a buscar la manera y las formas de poner límites y decir “no”.

Se empezaron a darse el permiso de ser ellos mismos y mostrarse tal y como eran.

Comenzaron a protestar y dejar el conformismo.

Empezaron a bajar su máscara defensiva “aquí no pasa nada” comenzaron a mostrar su vulnerabilidad, comportándose de forma natural.

Empezaron a sentirse lo suficientemente seguros y protegidos para atreverse a trabajar profundamente y tocar el dolor tan potente así como la angustia que el ASI había ocasionado.

Empezaron a pedir y mostrar lo que necesitaban y deseaban.

Empezaron a darse permiso de sentir y de expresar eso que sienten de forma libre, directa y espontánea.

Empezaron a mostrar motivación y se volvieron intuitivos. Enfrentaron con ánimo y creatividad su miedo.

Pensamiento SocialEmpezaron a aprender que las personas que han padecido ASI, no son un estigma, mucho menos indeseables o vergüenza social.

 

Pensamiento ProfundoObservé que su proceso cognitivo era totalmente diferente: empezaron a darse cuenta que eran grandes personas, llenas de potencialidades. Empezaron a saberse valiosos y dignos.

Comenzaron a aceptarse, valorarse y amarse.

Sus ideales, creencias  y valores empezaron a ser positivos dirigidos hacia sus crecimientos.

Se dieron cuenta que no debensometerse ciegamente a sus padres – o figuras de autoridad-, y que tienen todo el derecho a defender su dignidad.

Se dieron cuenta de que pueden demostrar lo que sienten y esto los empezó a  liberar y reconocer.

Dejaron de tener tan fuertemente los impulsores de “complace”, “se perfecto” y “se fuerte”.

Se empezaron a dar los permisos de: “se vale no complacer”, “está bien ser imperfecto”, “Está bien considerarse y respetarse a sí mismo”, “Está bien abrirme y cuidar mis necesidades personales”, “Es valioso ser yo mismo”, por lo mismo están tratando de  dejar su guión y hacen intentos por empezar a desarrollar su autonomía.

Emociones BásicasEmpezaron a manifestar amor horizontal, alegría y poder.

Empezaron a empoderarse de su vida, y a vencer su miedo, trabajando valerosa y profundamente con sus emociones desagradables.

Emociones profundasDesde sus niños libres, empiezan a descubrir el AMOR MATERNAL Y NUTRICIO que pueden DARSE y PEDIR, (pero esto ha sido poco a poco,trabajando a sus ritmos, para que desde el respeto puedan expresarse y pedir ese AMOR de forma más Profunda y Potente).

Tabla5

CAPITULO IV: DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

La normalización de las creencias de guión, es una estrategia de intervención importante en la intervención clínica y tratamiento psicoterapéutico en pacientes que han vivido ASI. Considero  fundamental en el proceso terapéutico, comunicarle a los pacientes, que su vivencia traumática, los llevó a tener reacciones defensivas normales ante una situación completamente aberrante y anormal. Y que esas reacciones se encuentran en casi todas las personas que han padecido ese estilo de maltrato.  Fue muy sanador el llevarles a que se dieran  cuenta de cómo sus “flashbacks”, fantasías raras, pesadillas, rebeldía, confusión, pánico,  deseos de morir, fueron  fenómenos normales, desde los recursos limitados infantiles y adolescentes con los que contaban, para tratar de lidiar con una situación y  vivencia completamente anormal y disfuncional. Todas esas reacciones defensivas, creencias tóxicas, y guiones de vida, fueron la única manera que encontraron sus niños para poder sobrevivir ante su situación de maltrato. Fueron decisiones que tomaron para sobrevivir a su entorno y que las llevaron a comportase, pensar, sentir de una determinada manera. Como les dije: “Fue lo más inteligente que pudo hacer tu niño, como función de supervivencia, para sobrevivir y estar hoy aquí, por eso debemos reconocérselo y validárselo”.

Pero afortunadamente, como nos dice Berne, no estamos obligados a tener que cumplir con un destino dramático auto-impuesto, ya que la investigación muestra que los guiones se pueden cambiar. Ese cambio se realiza cuando la persona decide empoderarse de su vida, ser su nuevo guionista, tomando consciencia de las creencias autolimitadoras y autodestructivas, y dándose el permiso de renunciar a los beneficios que le proporcionaban, que aunque esos beneficios hayan sido negativos y hayan muchas veces tenido buenas dosis de sufrimiento (ser la “mala”, “vergüenza” “indigna” de la familia, etc.), le dieron a las víctimas de ASI, un cierto sentido de pertenencia; les permitió sobrevivir, pertenecer y funcionar dentro de su entorno familiar, social y cultural, y por eso el aferrase a ellos. Como nos explica Berne, una caricia tiene valor aunque sea negativa (Máster PHI. Módulo 2, 1014).  Esto explica muchos comportamientos transaccionales complejos de las víctimas del ASI, como es el permanecer en contacto con sus abusadores, actuando como si nada hubiera pasado, o minimizar las consecuencias y el dolor emocional. Debemos de entender que atrás de esas conductas hay un niño aterrorizado por creer que va ser abandonado.  Por eso es tan importante normalizar todos estos aspectos con estos pacientes.  Pero nada de esto hubiera sido una realidad, si no hubiera incorporado la lección más grande de nuestra maestría, que a mi parecer, es tener como base y soporte de la Relación Terapéutica al Amor Incondicional (Chías y Zurita, 2007); un amor que fluye en ambos sentidos: terapeuta-paciente y paciente-terapeuta; un amor real e incondicional, que nace dentro de la Relación Terapéutica, entendida como relación vertical de incorporación, por lo que el paciente podrá incorporarlo en su vida rellenando las carencias afectivas de su infancia. Es esto a mi parecer, lo que permite al paciente sentirse lo suficientemente seguro y protegido para poder enfrentarse a sus miedos más profundos y abrirnos el “tesoro” de su experiencia (Máster PHI. Módulo 16, 2014), porque atrás  de la fachada adulta de nuestros pacientes, hay unos niños abusados, aterrorizados en búsqueda de respuestas y cura para la gran angustia existencial, que cargan en sus corazones. La totalidad de mis pacientes lo que buscaba era un madre nutricia, que desde un verdadero amor incondicional les diera la protección, seguridad, reconocimiento, y valía que carecieron en su infancia. Sólo desde la adquisición de sus necesidades carentes de Seguridad, Validación, Amor y Protección, es que los sobrevivientes de ASI se atreverán a “bajar a su sótano y enfrentarse a sus fantasmas”. Entonces podrán hacer un duelo correctamente y decir Adiós para siempre a esa experiencia.

REFERENCIAS:

Berne, E. (1966). Juegos en que participamos. México: Editorial Diana.

Cantón, D., y Justicia, F. (2008). Afrontamiento del abuso sexual infantil y ajuste psicológico a largo plazo. Psicothema, 20, 509-515.

Chías, M., y Zurita, J.(2007).La importancia del Amor en Psicoterapia. Revista Bonding. Recuperado de: http://institutogalene.com/bonding.es/revista/?p=2812

Cortes, M.R., Cantón-Cortes, D. y Cantón, J. (2011). Consecuencias a largo plazo del abuso sexual infantil: papel de la naturaleza y continuidad del abuso y del ambiente familiar. Behavioral Psychology/Psicología Conductual, 19, 41-56.

Echeburúa, E. y Guerricaechevarría, C. (2000). Abuso sexual en la infancia, víctimas y agresores. Un enfoque clínico. Barcelona: Ariel.

Echeburúa, E., y Del Corral, P. D. (2006). Secuelas emocionales en víctimas de abuso sexual en la infancia. Cuadernos de Medicina Forense, (43-44), 75-82.

Erskine, R. G., Moursund, J. P., & Trautman, R. L. (2012). Más allá de la Empatía. Bilbao:  Descleé de Brouwer.

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Fosum, M y Mason, M. (1989). La Vergüenza: Cómo enfrentarla y resolverla. México D.F: Editorial Pax.

Hetzel-Riggin, M.D., Brausch, A.M. y Montgomery, B.S. (2007). A meta-analytic investigation of therapy modality outcomes for sexually abused children and adolescents: An exploratory study. Child Abuse & Neglect, 31, 125-141.

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Módulo 2 (2014). Análisis Transaccional I. Instituto Galene de Psicoterapia. 14ª Promoción.

Módulo 6 (2014). Los 5 niveles de intervención. Relación Terapéutica y Técnicas Básicas. Instituto Galene de Psicoterapia. 14ª Promoción.

Módulo 14 (2014). Transferencia y Contratransferencia en Psicoterapia Humanista Integrativa. Instituto Galene de Psicoterapia. 14ª Promoción.

Módulo 16 (2013). Técnicas de Trabajo Emocional en Psicoterapia. Instituto Galene de Psicoterapia. 14ª Promoción.

NCCAN (1988). Child sexual abuse: Incest, Assault, and Sexual explotation. US Department of Health, Education and Wealfare publication. (OHTS) 79- 30166. Washington, DC: DHEW.

Pereda Beltrán, N. (2009). Consecuencias Psicológicas Iniciales del Abuso Sexual Infantil. Papeles del Psicólogo. Universitat de Barcelona. Vol.30 (2), pp.135-144.

Pereda Beltrán, N. (2010). Consecuencias Psicológicas a Largo Plazo del Abuso Sexual Infantil. Papeles del Psicólogo. Universitat de Barcelona. Vol.31 (2), pp.191-201.

Pool, A. (2006). Análisis desde el modelo traumatogénico de los indicadores gráficos asociados a agresiones sexuales infantiles en la Prueba Persona Bajo la Lluvia. Psykhe (Santiago)15(1), 45-55.

Vázquez Mezquita, B. (2004). Abuso sexual infantil. Evaluación de la credibilidad del testimonio. Valencia: Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia.

ANEXO 1 

Definición del Abuso Sexual Infantil (ASI)

 “Contactos e interacciones entre un niño y un adulto, cuando este usa al niño para estimularse sexualmente él mismo, al niño o a otra persona. El abuso sexual puede también ser cometido por una persona menor de 18 años, cuando es significativamente mayor que la víctima o cuando el agresor está en una posición de poder o control sobre otro menor”.

Es importante decir que de esta definición se derivan tres criterios constitutivos del ASI: edad de la víctima y del agresor, conducta que el agresor usa para someter a la víctima y tipo de conductas sexuales entre ellos.

v  Asimetría de edad: La edad máxima de la víctima debe ser 15-17 años; por encima de esta edad la misma conducta debe ser considerada violación o acoso sexual. El agresor debe tener 5 años más que la víctima, si esta es menor de 12 años, o 10 años más si la víctima es mayor de 12 años.

v  Coerción. Empleo de fuerza, presión psicológica o engaño para someter a la víctima. Frecuentemente el agresor es una figura que detenta una posición de autoridad o poder (maestro, padre, hermano mayor…). Para algunos autores, este criterio por si sólo convierte una conducta sexual en abuso independientemente de la edad de la víctima, incluyendo pues, las agresiones sexuales entre menores dentro de la categoría de ASI.

v  Tipo de conducta abusiva:

Física:

a) Violación: penetración en vagina, ano o boca con cualquier objeto.

b) Penetración digital en vagina, ano o boca.

c) Exhibicionismo.

d) Coito vaginal o anal con pene.

e) Caricias en genitales, masturbación.

f) Sodomía u otras conductas sexuales con personas del mismo sexo.

g) Contacto genital oral.

h) Contactos sexuales con animales.

Se considera incesto cuando el contacto físico se realiza por parte de un familiar de consanguinidad lineal, o por hermano, tío o sobrino; también cuando el adulto esté ejerciendo de manera estable el rol de padre.

Explotación sexual:

a) Actividades con menores relacionadas con la producción de pornografía.

b) Promoción de la prostitución infantil.

c) Implicación de menores en observar 
actividades sexuales de adultos o pornografía.

Fuente: Agencia Federal Norteamericana, Centro Nacional de abuso y negligencia infantil  (NCCAN), 1988[9]. 

 ANEXO 2

Principales consecuencias a corto plazo del abuso sexual en niños y adolescentes

Tipos de efectosSíntomasPeriodo Evolutivo
Físicos–          Problemas de sueño (Pesadillas)

–          Cambios en los hábitos de comida

–          Pérdida de control de esfínteres.

Infancia y adolescencia

 

Infancia y adolescencia

 

infancia

Conductuales–          Consumo de drogas y alcohol

–          Huidas del hogar

–          Conductas autolesivas o suicidas

–          Hiperactividad

–          Bajo rendimiento académico

Adolescencia

Adolescencia

Adolescencia

 

Infancia

Infancia y adolescencia

 

Emocionales–          Miedo generalizado

–          Hostilidad y agresividad

–          Culpa y Vergüenza

–          Depresión

–          Ansiedad

–          Baja autoestima y sentimientos de estigmatización

–          Rechazo del propio cuerpo

–          Desconfianza y rencor hacia los adultos

–          Trastornos de estrés postraumático

Infancia

Infancia y adolescencia

Infancia y adolescencia

Infancia y adolescencia

Infancia y adolescencia

Infancia y adolescencia

 

 

Infancia y adolescencia

Infancia y adolescencia

 

Infancia y adolescencia

Sexuales–          Conocimientos sexual precoz o inapropiado para su edad

–          Masturbación compulsiva

–          Excesiva curiosidad sexual

–          Conductas exhibicionistas

–          Problemas de identidad sexual

Infancia y adolescencia

 

Infancia y adolescencia

Infancia y adolescencia

Infancia

Adolescencia

 

Sociales–          Déficit en habilidades sociales

–          Retraimiento social

–          Conductas antisociales

Infancia

Infancia y adolescencia

Adolescencia

Fuente: Adaptado de Echeburúa y Del Corral, 2006[10].

ANEXO 3

Principales secuelas psicológicas en víctimas adultas de abuso sexual en la infancia

Tipos de secuelasSíntomas

 

Físicas–          Dolores crónicos generales

–          Hipocondría y trastornos de somatización

–          Alteraciones del sueño (pesadillas9

–          Problemas gastrointestinales

–          Desórdenes alimenticios, especialmente bulimia

Conductuales–          Intentos de suicidio

–          Consumo de drogas y/o alcohol

–          Trastorno disociativo de identidad (personalidad múltiple)

Emocionales–          Depresión

–          Ansiedad

–          Baja autoestima

–          Estrés postraumático

–          Trastornos de personalidad

–          Desconfianza y miedo de los hombres

–          Dificultad para expresar o recibir sentimientos de ternura y de intimidad

Sexuales–          Fobias o aversiones sexuales

–          Falta de satisfacción sexual

–          Alteraciones en la motivación sexual

–          Trastornos de la activación sexual y del orgasmo

–          Creencia de ser valorada por los demás únicamente por el sexo

 

Sociales–          Problemas en las relaciones interpersonales

–          Aislamiento

–          Dificultades en la educación de los hijos

Fuente: Adaptado de Echeburúa y Del Corral, 2006[11].

 ANEXO 4

Etapa del ciclo vitalManifestaciones más señaladas de los efectos del ASI
Edad preescolar

(3-6 años)

–          Expresión de algún tipo de conducta considerada como anormal.

–          Ansiedad.

–          Pesadillas.

–          Desórdenes del trastorno de estrés postraumáticos.

–          Problemas internalizantes y externalizantes de conducta[12].

Edad escolar

(7-12 años)

–          Los problemas de conducta tanto a nivel interno como externo se hacen más patentes, especialmente depresión y agresión respectivamente.

–          Descenso en la autovaloración personal y niveles de autoestima.

–          Miedos.

–          Pesadillas.

–          Neurosis.

–          Baja autoestima.

–          Hiperactividad.

–          Efectos en el funcionamiento y desarrollo cognitivo y socioemocional (sobre todo en el caso de las niñas víctimas de tales abusos).

–          Problemas escolares: funcionamiento académico global deteriorado y mayores problemas de aprendizaje.

–          Conductas sexuales inapropiadas (masturbación y preocupación sexual excesiva, exhibicionismo y agresión sexual).

–          Comienza aparecer el sentimiento de culpabilidad, sintiéndose las víctimas responsables del abuso.

Adolescente

(13-18 años)

–          Depresión.

–          Retraimiento social.

–          Baja autoestima.

–          Ideas repetitivas de suicidio y conductas autolesivas.

–          Trastornos somáticos.

–          Conductas antisociales (consumo de drogas y/ o alcohol, escapadas del hogar, falta de asistencia a la escuela,…).

–          Comportamiento sexual precoz (embarazo).

–          Problemas de identidad sexual.

Fuente: Adaptado de Echeburúa y Guerricaechevarría, 2006[13].

ANEXO 5

Características del abusador y de la familia en que se produce el abuso sexual

a.    Características del abusadorb.    Características de la familia

 

 

Extremadamente protector o celoso del niño.

Víctima de abuso sexual en la infancia.

Dificultades en la relación de pareja.

Aislado socialmente.

Abuso de drogas o alcohol.

Frecuentemente ausente del hogar.

Con baja autoestima o con problemas psicopatológicos.

 

 

Familias monoparentales o reconstituidas.

Familias caóticas y desestructuradas.

Madre frecuentemente enferma o ausente.

Madre emocionalmente poco accesible.

Madre con un historial de abuso sexual infantil.

Problemas de hacinamiento.

Hijas mayores que asumen la responsabilidad de la familia.

Fuente: Adaptado de Echeburúa y Guerricaechevarría, 2006[14].

[1]“Un plan de vida basado en una decisión tomada en la infancia, reforzado por los padres, justificado por acontecimientos subsiguientes, y que culmina en una alternativa elegida» (Berne, 1966).

[2]Las necesidades propias del contacto interpersonal; los elementos esenciales que refuerzan la calidad de vida y el sentido en sí mismo en relación. Son las partes componentes de un deseo humano universal de relación, y están presentes a lo largo de todo el ciclo de la vida, desde la niñez hasta la vejez  (Erskine 1998).

La insatisfacción de las Necesidades Relacionales se experimenta como anhelo, vacío, soledad; también se manifiesta como frustración, agresión y enojo. Las rupturas prolongadas provocan pérdida de fuerza, esperanza y creencias de guión (“No intereso a nadie”) (nadie está ahí para mí”) (“De qué sirve).

  1. Seguridad: ser vulnerable y estar en armonía con otros.

Respuesta: provisión de seguridad física y afectiva y respeto, (no verbalmente “tus necesidades son normales y aceptables para mi “) total aceptación y protección; estima incondicional.

  1. Validación e importancia: afirmación y normalización de la experiencia subjetiva (afectos, fantasía, 
creencias…)
  2. Aceptación por parte de una figura protectora: búsqueda de alguien protector y a quien admirar. También puede ser buscar protección en la escalada del afecto o de fantasías exageradas.
Armonización – reconocimiento tácito de la necesidad de idealizar como demanda de protección.
  3. Confirmación de la experiencia: estar con alguien que ha tenido experiencias similares. Armonización: revelar experiencias personales cuidadosamente seleccionadas y compartirlas estando presente. Buscar las necesidades, esperanzas, conflictos o defensas que están en el núcleo de las fantasías. Valorar la función de la fantasía.
  4. Autodefinición: necesidad de expresar las propias preferencias, intereses, ideas sin ser humillado. Armonización: apoyo a la diferencia y normalización de la necesidad de autodefinirse. Respeto aún en la discrepancia.
  5. Necesidad de tener impacto: emerge de la atracción activa y eficaz de la atención del otro, y efectuando un cambio en la conducta o afecto del otro (compasión ante la tristeza).
Armonización: solicitar la crítica del cliente sobre la propia conducta y hacer los cambios necesarios.
  6. Necesidad de que el otro tome la iniciativa: conseguir que el otro reconozca y valide la importancia de uno (tener a alguien disponible fuera)
Armonización: comenzar el diálogo, sentarse cerca del cliente, hacer una llamada telefónica.
  7. Necesidad de expresar amor: como gratitud, agradecimiento, afecto o hacer algo por el otro.

Extracto realizado por: Mario Salvador del Libro Beyong Empathy, A therapy of contact in relationship. Erskine, R, Moursund, J & Trautmann, R. (Máster PHI. Módulo 16, 2014).

[3]Conferencia Richard Erskine, Madrid, Tema 5 de Integración, Máster PHI, Instituto Galene.

[4]Normalización: Despatologizar la categorización, o definición del cliente o de otros, acerca de su experiencia interna o de sus intentos conductuales de afrontamiento (Erskine, 1997).

[5] Más con el A1 que con el A2

[6] Canal 4 (Nutritivo): desde nuestro PN+ hacia el NL de nuestros pacientes.

[7]Connotaciones negativas que le son transmitidas al niño/a, como maldad, vergüenza y culpa. Estas connotaciones pueden ser transmitidas directamente por el abusador, quien puede culpar a la víctima de la actividad, degradarla o traspasarle el sentimiento de culpa por la conducta (Pool, 2006).

[8]1) Control (Controlar todo el comportamiento y toda interacción).

2) Perfección ( “Acierta siempre. Haz lo que hay que hacer”).

3) Culpa (Si algo no pasa como lo planeaste, culpa a alguien -uno mismo u otros-).

4) Negación (Niega los sentimientos, especialmente los negativos o los que muestran vulnerabilidad, ansiedad, miedo, soledad, dolor, rechazo, necesidad).

5) Inestabilidad (No esperes confianza o constancia en las relaciones. Espera lo impredecible).

6) Indeterminación (No resuelvas las transacciones ni las completes)

7) No hablar (No hables abierta y directamente del comportamiento vergonzoso, abusivo o compulsivo)

8) Descalificar (Cuando ocurra algún comportamiento vergonzoso, abusivo, compulsivo o irrespetuoso, descalifícalo, niégalo o disfrázalo).

 

[9]NCCAN (1988). Child sexual abuse: Incest, Assault, and Sexual explotation. US Department of Health, Education and Wealfare publication. (OHTS) 79- 30166. Washington, DC: DHEW.

 

[10] ECHEBURÚA, E. y DE CORRAL, P., “Secuelas emocionales en víctimas de abuso sexual en la infancia”, en Cuadernos de Medicina Forense, nº 12, 2006,  p.43-44.

[11] ECHEBURÚA, E. y DE CORRAL, P., “Secuelas emocionales en víctimas de abuso sexual en la infancia”, en Cuadernos de Medicina Forense, nº 12, 2006,  p.43-44.

[12] Los trastornos externalizantes (conducta delictiva y agresiva) suelen ser bastante más frecuentes en chicos, mientras la mayoría de las chicas reacciona con trastornos de interiorización (retraimiento, síntomas somáticos y ansiedad/depresión); por su parte, los problemas sociales, de pensamiento y de atención, no quedan ceñidos a ninguna de estas dos categorías, no existiendo diferencias tan significativas en función del sexo.

[13] ECHEBURÚA, E. y DE CORRAL, P., “Secuelas emocionales en víctimas de abuso sexual en la infancia”, en Cuadernos de Medicina Forense, nº 12, 2006,  p.79.

[14] ECHEBURÚA, E. y DE CORRAL, P., “Secuelas emocionales en víctimas de abuso sexual en la infancia”, en Cuadernos de Medicina Forense, nº 12, 2006.

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