Este es un máster que debería hacer todo el mundo

01/08/2015

Lucrecia Garcia

Este es un máster que debería hacer todo el mundo. El aprendizaje vital adquirido se puede aplicar a cualquier profesión o persona, no tiene porque quedarse en el ámbito sanitario.

Este es un máster en el que te implicas y por eso es una carrera de fondo, pensar que vas a descubrir unas técnicas y algo de teoría para poder empezar cuanto antes, no se ajusta a la realidad. Se va gestando poco a poco y sin prisa un terapeuta o counsellor en ti y al final del máster como diría Carlos, compañero e mi promoción nace un terapeuta en ti.

En este máster te implicas contigo mismo, te implicas con tus compañeros de promoción, que se convierten en un oasis donde poder ir dejándote ser tú mismo, te implicas con los ejercicios y módulos online y te implicas con los fines de semana presenciales en los que VIVENCIAS lo que está explicado en los apuntes y lo que no se puede explicar con palabras y solo puedes integrar EXPERIMENTANDOLO. Estudiar, aprender en este Máster se convierte en vivir. Cuando el aprendizaje se convierte en una vivencia, se integra , se digiere, cala muy profundo. Eso me ha ocurrido tras dos años de Máster. He experimentado en mi piel la aceptación, dejar ser, explorar, descubrir y todo ello me ha llevado paradójicamente al cambio. Digo paradójicamente porque realmente es asombroso cómo al dejar estar una emoción, un pensamiento, una idea incluso una resistencia al cambio, estas finalmente fluyen y se transforman.

Este es un máster con un alto nivel de intensidad, académicamente es intenso, integras mucha técnica y teoría que son mapa del territorio que vas descubriendo tú mismo. Lo que tú experimentes y vivas es lo que se queda en ti y lo que después podrás usar de herramienta como terapeuta. Yo he vivido y sentido muchísimas cosas que se han convertido en una actitud, en mi caso no me voy a casa con un taco de apuntes y libros bajo el brazo (que también los hay para quién guste) me voy a casa con una actitud integrada hacia el mundo, esto como dice María compañera de mi promoción, es un estilo de vida. Una actitud que implica una mirada abierta hacia las personas, de tal forma que al tener a un paciente delante, estás acogiéndole no buscando etiquetas que colgarle para ajustarlo a un perfil.

Me llevo esa actitud. La actitud de no evitar sentir miedo, tristeza o rabia (o cualquier otra emoción) o de apartar en terapia estas emociones de mi paciente. La actitud de estar con miedo, con amor, con alegría, con tristeza y con enfado. ESTAR con la persona que tienes enfrente y acoger lo que esta persona piense, sienta, sea. Si no ESTAMOS con nuestro paciente, no podremos confiar en su capacidad ni en nuestro ser terapéutico. ACOGIENDO Y ESTANDO con la persona es como uno llega a creer en esa persona, es la manera en la que contactas con la humanidad Esto he comprendido con este Máster. He sentido que somos iguales y únicos, que en esta maravillosa contradicción esta el misterio de la vida.

Lucrecia García

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