El miedo a morir. Hablemos de la muerte.

04/06/2018

Lucrecia García-Atance Villalonga

Hablar de la muerte, no es fácil. De hecho es un tema tabú, que se expresa sutilmente en nuestro día a día por ejemplo, cada vez que intentamos inmortalizarnos con un selfie o dejando huella, cuando hacemos algo artístico o nos aseguramos de dejar un legado a nuestros hijos . Es una realidad, muchas personas argumentan qué es la única certeza sobre el futuro. Un día nos vamos a morir.

 A día de hoy, lo que también es una realidad es que intentamos huir de este hecho, no nos gusta hablar de la muerte, lo disfrazamos con palabras( “cuando se fue”) que no despiertan la angustia existencial que nos provoca la muerte,  lo apartamos de nuestra conciencia e incluso lo intentamos evitar con el propio cuerpo ( el cual evoluciona y crece y cambia y en un momento dado, decrece para llegar hasta su propio final, su muerte) cremas antiarrugas, cirugías estéticas y un bombardeo mediático:

“Rejuvenece” “La edad es una actitud, ten una mente joven”.

Intentando correr contra corriente y suprimir, lo que es inevitable. A mi alrededor hay personas que no quieren hablar de su edad, porque por dentro se sienten más cerca de la muerte. Al estar más cerca de la muerte, eres excluido por los demás. Los ancianos que son abandonados en las residencias o en los hospitales. Pero no  hay casos tan extremos, solamente. Si eres mayor de tantos años ya no puedes, aparentemente, aportar a la sociedad porque eres “viejo, mayor, abuelete”. Cuando voy en metro y veo un cartel que dice “Apoya el arte joven” me revuelvo por dentro. Yo quiero apoyar el arte viejo, porque quiero acoger a las personas que se acercan a la muerte y están a las puertas del misterio. Si, la muerte es aterradora, es el final, dejas de vivir y cómo individuo corporal, dejas de existir. Es triste y terrible. ¿Quizá las personas mayores con su bagaje de experiencia, con su vida vivida, a las puertas de la muerte, tengan algo que decir? ¿Algo importante ¿Algo valioso? ¿No se merecen el apoyo y el reconocimiento social, igual que los jóvenes?

Yo estoy segura de que si. Quizá nos vengan a decir que vivir es importante porque tiene un final.

Parece que es más fácil no afrontar esa incógnita aterradora que nuestros ancianos nos recuerdan: “Envejecer, morir, es el único argumento de la obra” como diría Jaime Gil de Biedma. Sonará trágico y demoledor, pero para mí está lleno de sentido. Para mí esta frase es la que va cargada de sentido. Acoger el cambio constante de la vida, que nos hace evolucionar, acoger el hecho de que nos vamos a morir y nuestros seres queridos también. Acoger esto nos impulsa a amarnos más, a buscar lo esencial en nuestras relaciones.

Vivir de espaldas a la muerte es vivir de perfil a la vida. Vivir de frente a la muerte es abrazar la vida, es lo que nos empodera, nos abre los ojos, nos mantiene vivos.

Cómo empezaba diciendo en esta editorial, afrontar la certeza de que nos vamos a morir en algún momento, no es nada fácil. Las emociones y sensaciones que la muerte provoca son de un miedo existencial, angustia vital, ansiedad y una profunda tristeza por la pérdida que dejar de estar vivo implica. Atravesar estas emociones es importante. Hacerlo acompañado nos permite resolver estos conflictos en relación, agarrados a la vida. De tal forma que cada uno pueda encontrar la esencia de su existencia, para vivir con propósito, para acoger a sus mayores y aprender de ellos.

Dejemos de excluir nuestra naturaleza mortal para poder vibrar con nuestra vida presente.

“Cuando era Joven”

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde ­
como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos ­
envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Jaime Gil de Biedma.

Bibliografia:

Mirar al sol. La superación del miedo a la muerte. Irvin Yalom, Booket, 2009.

 

 

 

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2 Respuestas

  1. Ventura Ortigosa dice:

    Lucrecia, estoy totalmente de acuerdo contigo. Contactar con la muerte nos contacta con el presente y nos evita posponer lo que queramos hacer.
    Un saludo

  2. Lucrecia García-Atance dice:

    Muchas gracias Ventura, me alegro que compartamos esta visión de la muerte.
    Un gran abrazo.
    Lucrecia.

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